
Kenia Hernández, México
Soy Kenia Hernández, coordinadora del Colectivo Zapata Vive, un movimiento campesino que defiende los derechos a la tierra, la identidad colectiva y promueve diferentes formas de resistencia pacífica frente a los modelos de desarrollo desfavorables impuestos por el Estado mexicano. También lidero el Movimiento Nacional por la Libertad de los Presos Políticos.
En varias ocasiones he sido objeto de acoso a causa de mi trabajo como defensora de los derechos humanos. El 18 de octubre de 2020 fui detenida arbitrariamente por agentes de policía no identificados en una caseta de peaje de la autopista Amozoc, en el estado de Puebla. Posteriormente, fui trasladada a prisión, enfrentándome a cargos infundados de «robo con violencia».
El 19 de febrero de 2021, el Juzgado Penal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Almoloya de Juárez, estado de México, me condenó a diez años y seis meses de prisión bajo cargos infundados de «robo con violencia».
En 2024 fui trasladada a un centro penitenciario local en el estado de México, donde se descubrieron prácticas ilegales por parte del personal. Esto dio lugar a cambios internos, pero también desencadenó represalias y nuevos ataques en mi contra, lo que resultó en mi traslado a Tepozanes, Nezahualcóyotl Sur, donde continúo organizándome junto a otras mujeres.
La detención de defensores de derechos humanos y líderes políticos en México es un claro ejemplo de un sistema que genera miedo y abusa del poder con impunidad.
El CIVICUS Monitor califica el espacio cívico de México como “represivo”.
