
Bacede Mabuza y Mthandeni Dube, Esuatini
Somos diputados de la última monarquía absoluta de África, Esuatini. Fuimos detenidos en la noche del 25 de julio de 2021, durante la oleada de protestas que reclamaban reformas políticas.
Fuimos detenidos en medio de una ola de intensas protestas que se extendieron por toda nuestra nación, en las que se pedían reformas políticas que se esperaban desde hacía mucho tiempo. El detonante de estas manifestaciones en favor de la democracia y contra la policía fue el trágico e inexplicable fallecimiento de Thabani Nkomonye, estudiante de Derecho de 25 años, presuntamente a manos de las mismas autoridades que debían proteger a nuestro pueblo. Como respuesta, las protestas públicas se multiplicaron y más de 1.000 personas, entre ellas nosotros, fueron detenidas. El gobierno respondió con mano de hierro, tratando de acallar las voces que pedían un cambio.
Las ansias de cambio fueron in crescendo hasta desembocar en lo que se ha dado en llamar la "revolución de invierno". Los periodistas fueron blanco de ataques y las calles se convirtieron en campos de batalla, mientras los ciudadanos que exigían reformas gubernamentales y monárquicas se enfrentaban a las fuerzas del orden. En medio de esta agitación, nos encontramos encarcelados durante casi dos años, de forma arbitraria e injusta.
El 1 de junio de 2023, nos enfrentamos a un juicio y un veredicto profundamente irregulares. Nos acusaron de "terrorismo, sedición y asesinato", cargos que negamos rotundamente, y ahora nos enfrentamos a la posibilidad de pasar más de dos décadas entre rejas. ¿Nuestro delito? Representar a nuestros votantes y atrevernos a defender reformas políticas y de derechos humanos fundamentales en nuestro país. El hecho de reclamar la revisión de un intrincado sistema electoral que ahoga a la oposición nos ha colocado en esta precaria situación.
Durante el tiempo que hemos permanecido detenidos, hemos soportado condiciones deplorables, malos tratos físicos y privación de derechos esenciales. Se nos ha denegado el acceso a representación legal y atención médica, despojándonos de nuestra humanidad básica.
Nos encontramos encarcelados en condiciones que desafían la dignidad humana, enfrentándonos a un futuro cargado de incertidumbre. En nuestra petición de justicia, les rogamos que sean testigos de nuestro calvario. Les instamos a que se movilicen en favor de nuestra liberación, a que amplifiquen nuestra petición de justicia y a que llamen la atención sobre la difícil situación de nuestros conciudadanos.
El CIVICUS Monitor califica el espacio cívico de Esuatini como “Represivo.”
Pide nuestra liberación en la sección ACTÚA AHORAque encuentras abajo
