Los Estados deben aliarse con la sociedad civil porque la segunda ola de la COVID-19 ya azota a los países

√Ārabe | Portugu√©s

Cuando la pandemia de COVID-19 arrasaba el mundo, las organizaciones de la sociedad civil respondieron con agilidad y eficacia, proporcionaron ayuda en la primera l√≠nea y defendieron los derechos de las personas en todo el mundo. El informe ‚ÄėLa solidaridad en tiempos de COVID-19‚Äô publicado hoy por CIVICUS, alianza global de organizaciones de la sociedad civil, subraya el papel irreemplazable de los activistas, las ONG y las organizaciones de base durante la pandemia a la vez que exhorta a los Estados a trabajar con la sociedad civil para mitigar el impacto de la COVID-19 y crear un mundo mejor para despu√©s de la pandemia. 

El nuevo informe de Civicus, preparado en base a entrevistas realizadas a activistas y l√≠deres de la sociedad civil, describe las diversas maneras en las que la sociedad civil respondi√≥ a la crisis. La sociedad civil asumi√≥ la labor fundamental de proporcionar servicios esenciales en la asistencia sanitaria y apoyo psicol√≥gico all√≠ donde hab√≠a vac√≠os. Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) suministraron alimentos, equipos de protecci√≥n personal (EPP) y art√≠culos sanitarios esenciales; a menudo llenaron vac√≠os cuando los Estados se demoraban en responder. 

La sociedad civil también intervino cuando los canales oficiales de comunicación no difundieron información precisa a las personas sobre cómo protegerse y proteger sus familias de la COVID-19. Las OSC emplearon métodos creativos como el arte callejero además de trabajar en una diversidad de idiomas para difundir información importante a diferentes comunidades.

‚ÄúA menudo la sociedad civil respondi√≥ cuando otros no actuaron y trabaj√≥ para llenar los vac√≠os que dejaron los Estados y las empresas. En distintos pa√≠ses se unieron grupos variados de la sociedad civil para atender las necesidades de las comunidades m√°s afectadas por la crisis‚ÄĚ, afirm√≥ Mandeep Tiwana, Director Ejecutivo de Programas de CIVICUS.

‚ÄúAnte estos desaf√≠os, la sociedad civil adopt√≥ una postura din√°mica al brindar una respuesta positiva caracterizada por la flexibilidad, creatividad e innovaci√≥n. Incluso las OSC que habitualmente priorizan la defensa de los derechos se reorientaron r√°pidamente para proporcionar suministros y servicios esenciales, incluidos alimentos, atenci√≥n m√©dica, informaci√≥n y apoyo monetario para ayudar a sostener a las comunidades. Al mismo tiempo, su papel para poner freno a la corrupci√≥n y supervisar el uso de recursos p√ļblicos continu√≥ siendo esencial‚ÄĚ, dijo Tiwana.

La sociedad civil dedic√≥ gran parte de su respuesta a ayudar a grupos vulnerables y excluidos a quienes la cuarentena y las pol√≠ticas implementadas por los gobiernos para disminuir la propagaci√≥n de la COVID-19 afectaron de manera negativa. Al estar encerradas en sus casas, las mujeres estuvieron m√°s expuestas a ser v√≠ctimas de violencia de g√©nero, mientras que se difam√≥ a las personas LGTBIQ+, los migrantes y otros grupos minoritarios acus√°ndolos de ser la fuente de la infecci√≥n. La sociedad civil estuvo a la altura del desaf√≠o, hizo campa√Īas en pro de pol√≠ticas para proteger a los grupos excluidos y cre√≥ servicios remotos para ayudar a las comunidades vulnerables. 

En M√©xico, por ejemplo, la Red Nacional de Refugios aument√≥ el personal de su l√≠nea de ayuda de 24 horas y mejor√≥ la asistencia a trav√©s de las redes sociales. En L√≠bano, el Centro de Recursos para la Igualdad de G√©nero incorpor√≥ de manera oculta en los videos en l√≠nea el n√ļmero de una l√≠nea de ayuda para llegar a m√°s mujeres con riesgo de sufrir violencia de g√©nero.

Cuando los Estados se aliaron con la sociedad civil, o cuando los gobiernos crearon un ambiente propicio para el trabajo de las OSC, la respuesta para evitar la propagaci√≥n de la COVID-19 fue mucho m√°s efectiva. Esto qued√≥ de manifiesto en Somalia, donde la Acci√≥n contra el Hambre colabor√≥ exitosamente con el Ministerio de Salud para facilitar informaci√≥n sobre la COVID-19 por medio de las redes sociales y otros canales de comunicaci√≥n para llegar a grupos vulnerables y excluidos. Social Good Brasil, un grupo brasile√Īo de derechos humanos especializado en tecnolog√≠a, dinamiz√≥ los datos estad√≠sticos sobre la COVID-19 al relacionar a cient√≠ficos de datos con funcionarios p√ļblicos.

‚ÄúHay que aprender la lecci√≥n de c√≥mo los gobiernos manejaron la primera ola de la COVID-19. Mientras que muchos pa√≠ses se preparan para la segunda ola, una cosa es indiscutible: en todas las respuestas futuras los Estados deber√≠an reconocer el valor de la sociedad civil y deber√≠an trabajar para permitir su tarea y aliarse con ella. Al hacerlo, las respuestas conjuntas ser√°n m√°s eficaces y respetar√°n los derechos‚ÄĚ, dijo Tiwana.

‚ÄúHay que aprender la dura lecci√≥n de los errores cometidos durante la pandemia de COVID-19 para preparar al mundo para la siguiente serie de desaf√≠os que vendr√°n. No podemos volver a nuestros asuntos como lo hac√≠amos antes‚ÄĚ, continu√≥. 

Las organizaciones de la sociedad civil han proporcionado hojas de ruta para crear sociedades más justas, igualitarias y sostenibles, incluida la exigencia de la rendición de cuentas, por medio del respeto por los valores democráticos y las instituciones, la responsabilidad del Estado de garantizar el suministro de servicios básicos de calidad tales como la salud, la redistribución de recursos y un sistema de impuestos más progresivo para brindarle protección social a la población vulnerable y darle mayor atención a la protección ambiental que al poder militar. La sociedad civil también ha instado a la cooperación internacional y el respeto por el multilateralismo orientado hacia la gente.

Las decisiones de mutuo acuerdo, impulsadas por las personas, fueron clave durante la pandemia. La acci√≥n de la comunidad floreci√≥ en todo el mundo como resultado del trabajo conjunto de vecinos, escuelas e individuos que compartieron los recursos de la comunidad para satisfacer las necesidades de personas vulnerables y aquellos m√°s expuestos al riesgo de infecci√≥n. Muchas protestas se hicieron en l√≠nea y la gente encontr√≥ formas alternativas y creativas para hacer oir sus voces respetando la distancia social. Las OSC tambi√©n asumieron el papel de defensores de los derechos en pa√≠ses donde los l√≠deres autoritarios usaron la COVID-19 como un pretexto para recortar las libertades civiles. 

Durante la pandemia de COVID-19, la sociedad civil ha demostrado resiliencia, creatividad y adaptabilidad; las OSC continuaron brindando su ayuda para que la gente hiciera oir sus voces en un momento en el que muchos gobiernos suprimían el disenso y privaban a los ciudadanos de sus libertades fundamentales.


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