
Hoda Abdel-Moneim, Egipto
Soy abogada de derechos humanos de Egipto. He formado parte del Consejo Nacional de Derechos Humanos de Egipto y, de 2012 a 2013, también fui miembro del parlamento egipcio. He ocupado otros cargos, entre ellos el de portavoz de la Coalición Revolucionaria de Mujeres de Egipto, un grupo islamista que se opuso a la destitución del expresidente Mohamed Morsi. Asimismo, he representado a Egipto en convenciones y declaraciones internacionales sobre los derechos de las mujeres y los niños.
El 1 de noviembre de 2018, a la 1:30 a. m., irrumpieron en mi casa en Nasr City, en El Cairo, fuerzas de seguridad del Estado no identificadas que me vendaron los ojos y me metieron en su vehículo. Posteriormente, los oficiales se identificaron como miembros de los cuerpos de seguridad del Estado. Sin embargo, nunca me mostraron una orden de arresto ni me dijeron el motivo de mi detención. Tras detenerme, las fuerzas de seguridad registraron mi casa, destruyendo varias posesiones familiares.
La Fiscalía Suprema de la Seguridad del Estado (SSSP) me acusó de adhesión y financiación de una organización terrorista, así como de incitación a perjudicar la economía nacional, en virtud de la ley antiterrorista y el código penal de Egipto. La SSSP no ha presentado testigos ni pruebas que demuestren los presuntos cargos alegados. Ni mi abogado ni yo tenemos acceso a los documentos legales oficiales relativos al caso. El Estado utiliza esta estrategia para privar a los defensores de los derechos humanos acusados en prisión preventiva de su derecho a ser informados de los cargos que se les imputan y de sus derechos en virtud de la Constitución egipcia y de otras disposiciones legales internacionales.
El 5 de marzo de 2023, fui declarada culpable de todos los cargos y condenada a cinco años de prisión y otros cinco años de libertad condicional supervisada en los que tendría que pasar todas las noches en comisaría.
La detención de personas defensoras de los derechos humanos en Egipto es un claro ejemplo de un sistema creado para reprimir las voces críticas en el país.
El CIVICUS Monitor califica el espacio cívico de Egipto como “cerrado”.
Pide mi liberación en la sección ACTÚA AHORA que encuentras abajo.
