Encuesta COVID-19:

¿Cómo ha afectado la pandemia a la situación financiera de nuestros miembros?

Las consecuencias financieras de la actual pandemia podrían repercutir negativamente en la sostenibilidad y la continuidad a largo plazo de la sociedad civil, especialmente de activistas particulares y de organizaciones de base comunitarias, pequeñas e informales, las cuales ya tenían dificultades para sostener su labor antes de la crisis. Esta es una de las principales conclusiones de una reciente encuesta realizada por la alianza CIVICUS a 127 miembros de 50 países.

En el sondeo se consultó cómo la COVID-19 está afectando la capacidad de los miembros para movilizar recursos y apoyo, así como a sus relaciones con donantes y aliados. Este informe ilustra algunos de los desafíos, comportamientos e innovaciones más recurrentes compartidos en la encuesta, junto con nuestras reflexiones preliminares y las iniciativas que estamos analizando para apoyar a la sociedad civil en estos momentos

Hallazgos destacados

El 89 % de personas dicen que la pandemia ha impactado negativamente su situación financiera

1. La situación financiera ha empeorado para la mayoría de las personas encuestadas

El 49 % sufrió una reducción significativa en sus ingresos y otras fuentes de apoyo, pero creen que pueden seguir trabajando.
El 40 % destacó que ha resultado tan seriamente perjudicado que tendrían que cerrar en un futuro próximo

El 4 % informó de una repercusión financiera positiva durante la pandemia.

2. Quienes no dependían de subvenciones de donantes institucionales antes de la pandemia también sufrieron pérdidas de ingresos y actualmente parecen tener más dificultades para acceder a algún tipo de financiación.

  • Numerosas organizaciones comunitarias, empresas sociales, grupos pequeños e informales y activistas particulares señalaron que han tenido que dejar sus principales actividades generadoras de ingresos como la movilización de donaciones comunitarias, la recaudación de cuotas de membresía o la venta de productos y servicios, debido a las restricciones impuestas por el confinamiento. Muchos han tratado de solicitar fondos de emergencia y otros apoyos institucionales, pero casi nunca cumplen los requisitos, no tienen experiencia, conocimientos o credenciales para solicitarlos. Además, muchos donantes ofrecen estos fondos solo a beneficiarios con quienes ya tienen una relación.

3. Algunos donantes de la sociedad civil han disminuido su apoyo, mientras que otros mantienen su respaldo, pero no siempre de la manera más pertinente.

El 24% de las personas encuestadas informó de la reducción del apoyo de los donantes, mientras que sólo el 5% dijo que sus donantes habían ofrecido fondos adicionales.
Un 18% reveló que los donantes permitieron la reasignación de las subvenciones existentes, aunque en su mayor parte para reorientarlas como medidas de respuesta al COVID-19 en lugar de cubrir otras necesidades importantes como los gastos de operación de las organizaciones.
El 27% informó de que los donantes ofrecieron apoyo no financiero, pero principalmente en forma de declaraciones de solidaridad e intercambio de información. En contraposición, las necesidades no financieras más citadas en la encuesta son el apoyo psicosocial y jurídico.

4. La labor de sensibilización de CIVICUS en la comunidad de donantes es apreciada

CIVICUS publicó dos cartas abiertas a donantes durante los primeros meses de esta crisis: una en marzo en la que pedía más flexibilidad, seguridad y estabilidad  para los socios beneficiarios de las subvenciones, y otra en abril, publicada conjuntamente con NEAR y el Global Fund for Community Foundations, en la que se instaba a la comunidad de donantes a dar prioridad a la financiación y la solidaridad dirigida a la sociedad civil local en el hemisferio sur.

  • El 60% de las personas encuestadas dijo tener conocimiento de las cartas y las consideraba útiles para su trabajo. Algunas señalaron que compartieron esas cartas con sus donantes y haberlas utilizado en negociaciones.