Nicaragua

 

  • Country recommendations on civic space for UN´s Universal Periodic Review

    CIVICUS makes six joint UN Universal Periodic Review submissions on civil society space: Cote d’Ivoire, Democratic Republic of Congo, Equatorial Guinea, Ethiopia, Nicaragua and Qatar

    CIVICUS and its partners have made joint UN Universal Periodic Review (UPR) submissions on 6 countries in advance of the 33rd UPR session (April-May 2019). The submissions examine the state of civil society in each country, including the promotion and protection of the rights to freedom of association, assembly and expression and the environment for human rights defenders. We further provide an assessment of the States’ domestic implementation of civic space recommendations received during the 2nd UPR cycle over 4 years ago and provide a number of targeted follow-up recommendations.  

    Cote d’Ivoire: CIVICUS and the Coalition Ivoirienne des Défenseurs des droits Humains (CIDDH) examine the steps taken by the government of Cote d’Ivoire to address restrictions on civic space.  We highlight the promulgation of the law on Human Rights Defenders and the subsequent Resolution passed to ensure implementation of the law. However, we note ongoing restrictions on freedom of expression, the targeting of journalists and bloggers by the authorities, attempts to undermine freedom of association and the tendency to use excessive force to disperse peaceful protests.  

    Democratic Republic of Congo (FR): CIVICUS and Ligue des Droits de la personne dans la région des Grands Lacs (LDGL) analyse the multiple unwarranted restrictions on civic space in the Democratic Republic of Congo (DRC). Authorities have systematically banned protests, in particular protests organised by civil society, social movements and opposition, while security forces have used excessive force against peaceful protesters, leading to hundreds of deaths. Additionally, HRDs and activists are subject to arbitrary arrests and judicial harassment, aimed at preventing them from exercising their democratic and civic rights. These unwarranted restrictions have intensified since the start of the political and security crisis in 2015, precipitated by President Kabila’s attempts to remain in power despite a constitutional two-term limit. 

    Equatorial Guinea: CIVICUS, the Committee Protect Journalists (CPJ), Centro de Estudios e Iniciativas para el Desarrollo (CEID), ONG – Cooperación y Desarrollo and EG Justice examine ongoing restrictions on freedom of association, attacks and intimidation of journalists and bloggers and the general disenabling environment for freedom of expression and independent media agencies.  We further discuss threats faced by human rights defenders and the frequent violent repression of peaceful assemblies.

    Ethiopia: CIVICUS, the Association for Human Rights in Ethiopia (AHRE), the Committee to Protect Journalists (CPJ), DefendDefenders, PEN International, Article 19, the Consortium of Ethiopian Rights Organizations (CERO), and Access Now examine the Government of Ethiopia’s fulfilment of the rights to the freedoms of association, peaceful assembly and expression, and unwarranted restrictions on HRDs since its previous UPR examination in 2014. While the government recently committed to addressing a range of restrictive legislation, alongside releasing large numbers of political prisoners, at the time of writing, the restrictive legal framework remains in place. Acute implementation gaps were found regarding recommendations relating to civic space including the rights to the freedoms of association and peaceful assembly.

    Nicaragua (ES): CIVICUS and the Nicaraguan Network for Democracy and Local Development Federation (Red Local) address concerns about the violent repression of protests and the criminalisation of protest leaders and demonstrators, particularly of the student and peasant movements, as well as the intensification of the persecution and intimidation suffered by CSOs supporting social movements in Nicaragua. Along with the growing restrictions on freedom of expression that stem from media concentration in government hands and pressures against journalists and independent media covering issues such as corruption, elections and infrastructure or extractive projects, the submission further examines the alarming increase of unwarranted restrictions on the press linked to the coverage of protests and their violent suppression and related human rights violations.

    Qatar: CIVICUS and the Gulf Centre for Human Rights highlight the continued restrictions on freedom of association and expression in Qatar, which include unwarranted arrests on foreign journalists and confiscation of equipment, and restrictions on online content under the Cybercrime Prevention Law. The authorities in Qatar also continue to restrict the formation of independent civil society organisations committed to the advancement of human rights, and there have been severe and undue limitations to freedoms of assembly resulting in almost no protests in Qatar despite serious human rights violations.

     

  • Declaración: Nicaragua no implementa recomendaciones de derechos humanos

    42 Consejo de Derechos Humanos de la ONU
    Declaración: Adopción del informe EPU de Nicaragua

    Red Local y CIVICUS saludan el compromiso del gobierno de Nicaragua con el proceso EPU. Sin embargo, nuestra presentación conjunta documenta que, desde su evaluación anterior, Nicaragua no ha implementado ninguna de las 26 recomendaciones recibidas en relación con el espacio cívico, 17 de ellas referidas a la libertad de expresión y acceso a la información. También lamentamos que, durante el ciclo actual, las recomendaciones sobre el acceso de y la cooperación con mecanismos regionales e internacionales de derechos humanos, la investigación de los abusos de derechos humanos cometidos contra manifestantes, y la seguridad y libertad de periodistas y personas defensoras encarceladas, no fueron aceptados por el Gobierno.

    Como lo detalla nuestra presentación, la legislación nicaragüense sigue tratando a la calumnia y la injuria como delitos penales, y la libertad de prensa continúa limitada por la manipulación de la distribución de publicidad oficial, la denegación de acceso para cubrir actividades gubernamentales, el control estricto del flujo informativo desde la cúspide del aparato estatal, y la concentración de medios en manos de la familia presidencial y sus aliados. También se han registrado actos de censura explícita.

    Asimismo, nuestra presentación documenta que la legislación que regula la creación, el funcionamiento y la disolución de OSC es aplicada de manera arbitraria, con el objeto de obstaculizar e intimidar al personal de OSC independientes, las cuales también se han visto afectadas por restricciones legales o de facto para recibir financiamiento externo y mantener colaboraciones internacionales. Las personas defensoras del derecho al territorio, activistas por los derechos de las mujeres y las personas LGBTI, periodistas y blogueras también son rutinariamente estigmatizadas, acosadas, criminalizadas, arrestadas arbitrariamente y atacadas físicamente.

    El ejercicio de la libertad de reunión pacífica enfrenta obstáculos en la ley y en la práctica, desde requisitos de autorización para realizar manifestaciones y una Ley de Seguridad Soberana que define ampliamente las amenazas de seguridad para criminalizar tácticas comunes de los movimientos de protesta, hasta el uso ilegal de fuerza excesiva y mortal contra manifestantes, que entre abril y agosto de 2018 causó la muerte de por lo menos 300 personas.

    Hacemos un llamado al Gobierno de Nicaragua para que tome medidas proactivas para abordar estas preocupaciones e implemente recomendaciones para crear y mantener, en la ley y en la práctica, un entorno propicio para la sociedad civil.

     

  • El desmantelamiento de la sociedad civil nicaragüense no cesa

    Declaración en el 50º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos

    Diálogo interactivo sobre la actualización oral del Alto Comisionado sobre Nicaragua

    Pronunciada por Nicola Paccamiccio

    Gracias, señor presidente, y gracias a la Alta Comisionada por su actualización.

    El desmantelamiento de la sociedad civil nicaragüense no cesa. Sólo en las últimas semanas, el gobierno de Ortega ha utilizado la legislación sobre lavado de dinero y la legislación sobre "agentes extranjeros" para anular el registro de casi 200 organizaciones que trabajan en temas que van desde la cultura hasta la ayuda y el desarrollo, pasando por el medio ambiente.

    La nueva "Ley General de Regulación y Control de las Organizaciones sin Fines de Lucro", promulgada el mes pasado, podría ser la puntilla para la sociedad civil independiente, que ahora no puede continuar su trabajo. La ley dificulta el registro de las ONG, les obliga a solicitar la aprobación del gobierno para sus actividades y les impone nuevas limitaciones para la presentación de informes.

    Las personas que defienden los derechos humanos y los líderes de la oposición siguen siendo perseguidos.  Yubrank Suazo, líder de la oposición y miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, fue detenido el 18 de mayo. Decenas de presos políticos fueron condenados en juicios exprés entre febrero y mayo, y desde entonces se han rechazado las solicitudes de apelación.

    Esto es especialmente preocupante si se tienen en cuenta los malos tratos y las torturas que sufren los presos políticos, entre ellos la defensora de los derechos humanos María Esperanza Sánchez. Las presas políticas que viven con problemas de salud crónicos previos no han recibido la atención médica adecuada.

    Las autoridades nicaragüenses no han dudado en utilizar la legislación, la política, el acoso judicial e incluso los actos de violencia para atacar a los defensores de los derechos humanos y a la sociedad civil. El establecimiento del Grupo de Expertos sobre Nicaragua es un paso significativo y bien recibido para lograr que la verdad y la rendición de cuentas se lleven a cabo, y pedimos al Alto Comisionado propuestas concretas sobre la mejor manera en que los Estados pueden apoyar a la sociedad civil sobre el terreno que está operando en una atmósfera de miedo y violencia.


     El espacio cívico de Nicaragua está clasificado como "Cerrado" por el CIVICUS Monitor

     

  • El gobierno cierra organizaciones de la sociedad civil como parte de la campaña de represión en curso en Nicaragua

    • El Parlamento ha cancelado el registro legal de nueve organizaciones de la sociedad civil (OSC)
    • La medida se produce después de que algunas de las OSC participaron en audiencias sobre violaciones de derechos humanos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
    • El cierre de las OSC llega en un momento de graves ataques contra las libertades fundamentales en Nicaragua
    • Los grupos de la sociedad civil global expresan su preocupación de que más OSC nicaragüenses puedan ser atacadas

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    La alianza Mundial para la participación ciudadana, CIVICUS, ha condenado la cancelación de la personalidad jurídica de nueve organizaciones de la sociedad civil en Nicaragua como una afrenta al derecho a la libertad de asociación. Se considera que la medida para cerrar las organizaciones es una represalia por la participación de algunas de esas organizaciones en las audiencias sobre el deterioro de la situación de los derechos humanos en Nicaragua en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

    El 12 de diciembre, el parlamento de Nicaragua votó para cancelar el registro legal de la organización de derechos humanos, Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH). Al día siguiente, votaron nuevamente para cancelar el registro de cinco organizaciones más, entre ellas el Instituto de liderazgo las Segovias (ILLS), el Instituto para el Desarrollo de la Democracia (IPADE), la Fundación del Río, el Centro de Investigación de la Comunicación (CINCO) y la Fundación Popol Na.

    Apenas una semana antes, el CENIDH había sido parte de una delegación de organizaciones de derechos humanos que participaron en una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con información sobre el impacto social de las violaciones de derechos humanos en curso. Los participantes en la Audiencia pidieron al gobierno que deje de reprimir violentamente las protestas pacíficas y atacar a las voces críticas.

    "Después de utilizar la violencia para atacar a los manifestantes pacíficos, el gobierno de Nicaragua ahora extiende su represión a las organizaciones de la sociedad civil debido a su percepción de que han criticado públicamente las violaciones de derechos humanos cometidas desde el inicio de las protestas en abril de 2018", dijo Natalia Gómez, de CIVICUS.

    Las restricciones a las libertades fundamentales en Nicaragua aumentaron sustancialmente en abril, cuando el gobierno dispersó violentamente las manifestaciones contra los cambios en el sistema de seguridad social del país. Desde entonces, más de 300 personas han sido asesinadas y más de 600 siguen detenidas. El gobierno ahora está apuntando a las OSC que denuncian estas violaciones de derechos humanos. Ana Quiroz, directora de una de las organizaciones y costarricense de nacimiento que había vivido y trabajado en Nicaragua durante más de 40 años, fue despojada de la nacionalidad nicaragüense y deportada.

    Poco antes de que se cancelara el registro del CENIDH, la policía rechazó su solicitud de realizar una marcha pacífica en conmemoración del 70 aniversario de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En ese momento CENIDH canceló la marcha expreso que acudirían a las autoridades judiciales para solicitar la protección de sus derechos.

    “El derecho de asociación está garantizado en la constitución de Nicaragua y debe ser respetado en todo momento. En lugar de dirigirse a grupos de la sociedad civil, el gobierno de Nicaragua debería crear un entorno propicio para la sociedad civil y buscar formas de atender las necesidades de sus ciudadanos", continuó Gómez.

    CIVICUS ha pedido a las autoridades nicaragüenses que reviertan la cancelación de la inscripción de todas las organizaciones de la sociedad civil, que respeten el derecho de asociación y reunión y que liberen a todos los detenidos por participar en protestas pacíficas.

    En septiembre, el Monitor CIVICUS, una plataforma en línea que rastrea las amenazas a la sociedad civil en países de todo el mundo, rebajó su calificación del espacio cívico en de "reducido" a "represivo". Nicaragua también está en la lista de vigilancia de la plataforma de los países que han visto un aumento repentino y alarmante de las restricciones en el espacio civil.

    Para más información por favor contacte a:

    Natalia Gomez:

    Equipo de comunicaciones:

    Para entrevistas por favor contacte al centro de Prensa de CIVICUS aquí.

     

  • Five reasons why the elections in Nicaragua do not guarantee human rights

    On 7 November 2021, general elections will be held in Nicaragua in the context of a deterioration of the human rights crisis that began with the repression of protests in April 2018. The undersigned organizations are deeply concerned about the continuing grave human rights violations and their recent escalation. The following sets out five reasons which explain why the coming general election will take place in a context of severe restrictions on civil and political liberties. 

    As President Daniel Ortega seeks a fourth consecutive term, government repression of critics and the political opposition has intensified. This increasingly alarming deterioration includes violations of personal freedom and safety, freedom of expression and association, freedom of the press, as well as other restrictions on the exercise of civil and political rights. These human rights violations have affected various groups in situations of vulnerability, including women, who, as reports have stated, experience differentiated impacts.

    Since the end of May, the Nicaraguan government has detained 39 people it views as government opponents, including seven presidential candidates. Some of these detainees were victims of enforced disappearance for weeks or months. These abuses mark the beginning of a new stage in the campaign of repression and criminalization of dissident voices, journalists and human rights defenders, facilitated by a lack of judicial independence and the executive’s control of the National Assembly, which has enacted laws that violate fundamental rights of freedom of expression, assembly and association, and the right to vote and run for public office in free and fair elections.

    It is clear that, at this time, the conditions do not exist in Nicaragua for holding elections that guarantee the exercise of rights and, therefore, we call on the international community, multilateral organizations and international human rights organizations to strengthen their efforts to put an end to the human rights crisis.

     

    1. ARBITRARY DETENTION AND ENFORCED DISAPPEARANCE

    Since 28 May 2021, the government of Daniel Ortega has detained 39 people perceived as government opponents, including presidential candidates, public political figures, student leaders, activists, campesino representatives, defence lawyers and journalists. Some were subjected to enforced disappearance for weeks or months before the authorities provided information on their whereabouts. Many have been subjected to continuous interrogation in abusive conditions of detention, including prolonged isolation and insufficient food, which may constitute torture and/or cruel, inhuman or degrading treatment under international law. The recent arrests are in addition to the more than 100 people perceived as critics who have remained arbitrarily detained for a prolonged period in the context of the human rights crisis in the country. 

    The Nicaraguan state mustend the practice of arbitrary detention and enforced disappearance and immediately and unconditionally release all those unjustly detained for exercising their rights. This is essential in order to restore the full enjoyment of all their rights, including the rights to vote and to run for and hold public office in general conditions of equality.

     

    2. LACK OF JUDICIAL INDEPENDENCE AND VIOLATIONS OF THE RIGHT OF ACCESS TO JUSTICE

    The authorities continue to use the criminal justice system, taking advantage of the lack of judicial independence, to subject people perceived as opponents to arbitrary proceedings and imprisonment. Frequently, violations of due process and fair trial guarantees include violations of the presumption of innocence, the requirement to present a court order at the time of arrest, the right to be tried before an independent and impartial judge, the right to access detailed information about the charges against them, the right to legal defence and to free and confidential communication with a lawyer of their choice. The Nicaraguan judiciary’s lack of independence also means that those who are the targets of threats do not have access to any impartial authority to which they can turn to make a complaint or request protection.

    The authorities have also failed to comply with the recommendations of international human rights mechanisms, thereby obstructing the exercise of fundamental rights. 

    The Nicaraguan state mustensure that people have access to justice, truth and reparation for crimes under international law and other serious human rights violations (such as enforced disappearance, torture and arbitrary detention) committed before and during the election context.

     

    3. VIOLATIONS OF FREEDOM OF EXPRESSION AND OF THE PRESS

    The authorities persecute human rights defenders, independent journalists and dissidents or perceived opponents solely for exercising their right to freedom of expression. As part of this repressive strategy, in October 2020 the National Assembly adopted theLaw to Regulate Foreign Agents and theSpecial Law on Cybercrime, which severely restrict freedom of expression and association. 

    Between July and August 2021, the authorities ordered the closure of 45 non-governmental organizations, including women’s associations, international humanitarian organizations and several medical associations. Another 10 organizations have been closed down since 2018.

    In addition, the government continues to support a series of attacks and undue restrictions on the independent media and communications workers, as well as organizations that defend press freedom; these include administrative and criminal investigations, the detention of journalists and raids on media offices and the seizure of their assets. In this worrying context, not only are the rights of the professionals and the media under attack violated, but the public’s access to information, key for the proper exercise of political rights, is restricted.  

    The Nicaraguan state must protect and respect the right to freedom of expression, including freedom of the press, which is essential for access to information and pluralistic debate in the context of an election. In addition, it must stop the harassment, stigmatization and criminalization of human rights defenders, journalists and dissidents or perceived opponents, solely for expressing their criticism of state policies.

     

    4. VIOLATIONS OF POLITICAL RIGHTS

    The government has tried to eliminate and discourage electoral competition through the arbitrary detention and prosecution of opponents and presidential candidates, resulting in the withdrawal of their political rights. In turn, it has revoked the legal status of the main opposition parties, preventing them from participating in the elections. 

    In December 2020, the National Assembly approved theLaw for the Defence of the Rights of the People to Independence, Sovereignty and Self-determination for Peace, which has been used to open criminal investigations against many of those detained since late May. This law includes broad and vaguely worded provisions that restrict the right to run for public office. 

    Local organizations have already indicated that, in these conditions, the electoral process does not guarantee the full exercise of political rights.

    The Nicaraguan people have a right to exercise their right to vote freely, without intimidation, and the right to run for and hold public office in general conditions of equality. For thefull and effective exercise of these rights, it is essential that freedom of expression, assembly and association be guaranteed.

    The Nicaraguan state must guarantee the conditions necessary for the population to satisfactorily exercise its right to participate in the conduct of public affairs.

     

    5. LACK OF GUARANTEES FOR THE EXERCISE OF THE RIGHT TO PEACEFUL ASSEMBLY

    In response to the 2018 protests, state officials used excessive, disproportionate and often unnecessary force against demonstrators demanding their rights. According to a group of independent experts appointed by the Inter-American Commission on Human Rights (IACHR), the police and pro-government armed groups, with the support of the Nicaraguan government, committed widespread abuses, including extrajudicial executions, against protesters who, in the vast majority of cases, were unarmed. Impunity has been the norm for serious abuses during the 2018 protests. 

    Despite international scrutiny, the response to those demonstrating and promoting respect for human rights has continued to be one of repression. 

    The recent upsurge in the repression and harassment of dissident voices allows the conclusion that the state will not guarantee the right to peaceful assembly if new demonstrations are held in the context of the elections.

    The Nicaraguan state must guarantee freedom of peaceful assembly before, during and after the election process.

     

    Amnesty International

    Center for Justice and International Law (CEJIL)

    CIVICUS

    Human Rights Watch

    International Institute on Race, Equality and Human Rights

    Washington Office on Latin America 

    World Organisation Against Torture

    People in Need

    International Network of Human Rights

    Women’s Link Worldwide

     

  • Government shuts down civil society organisations as part of ongoing campaign of repression in Nicaragua

    •  Parliament has cancelled the legal registration of nine civil society organisations (CSOs)
    • The move comes after some of the CSOs participated in hearings into human rights violations at the Inter-American Commission on Human Rights
    • The shutdown of CSOs comes at a time of serious attacks on fundamental freedoms in Nicaragua
    • Global civil society groups express concern that more Nicaraguan CSOs may be targeted

    Global civil society alliance, CIVICUS, has condemned the cancellation of the legal registration status of nine civil society organisations in Nicaragua as an affront to the right to freedom of association. The move to shut down the groups is seen to be in retaliation for their participation in hearings on Nicaragua’s deteriorating human rights situation at the Inter-American Commission on Human Rights.

    On December 12, Nicaragua’s parliament voted to cancel the legal registration of the human rights organisation, Centro Nicaraguense de Derechos Humanos (CENIDH). The following day they voted again to cancel the registration of five more organisations including Instituto de liderazgo las Segovias (ILLS), Instituto para el Desarrollo de la Democracia (IPADE), Fundación del Rio, Centro de Investigación de la Comunicación (CINCO) and Fundación Popol Na.

    Just a week prior, CENIDH has been part of a delegation of rights groups who provided a hearing before the Inter-American Commission on Human Rights with information on the social impact of ongoing human rights violations. They called on the government to stop violently repressing peaceful protests and attacking critical voices.

    “After using violence to target peaceful protesters, the government of Nicaragua now extends its repression to civil society organisations because of its perception that they have publicly criticized human rights violations committed since the start of protests in April 2018.” said CIVICUS’ Natalia Gomez.

    Restrictions on fundamental freedoms in Nicaragua increased substantively in April when the government violently dispersed demonstrations against changes to the country’s social security system. Since then, more than 300 people have been killed and more than 600 remain detained. The government is now targeting CSOs that denounce these human rights violations. Ana Quiroz, the head of one of the organisations and a Costa Rican by birth who had lived and worked in Nicaragua for more than 40 years, was stripped of Nicaraguan nationality and deported.  

    Shortly before CENIDH’s registration was cancelled, police rejected their request to conduct a peaceful march in commemoration of the 70th anniversary of the adoption of the Universal Declaration of Human Rights. CENIDH cancelled the march and only said, they would go to the judicial authorities to ask for the protection of their rights.

    “Freedom of association is guaranteed in the constitution of Nicaragua and must be respected at all times. Instead of targeting civil society groups, the government of Nicaragua should rather create an enabling environment for civil society and seek ways to address the needs of its citizens.” Gomez continued.

    CIVICUS has called on the Nicaraguan authorities to reverse the cancellation of the registration of all civil society organisations, to respect the right to freedom of association and assembly and release all those in detention for participating in peaceful protests.

    In September, the CIVICUS Monitor, an online platform that tracks threats to civil society in countries across the globe, downgraded its rating of civic space – the space for civil society – in Nicaragua from “narrowed” to “repressed”. Nicaragua is also on the platform’s watchlist of countries that have seen an sudden, alarming spike in restrictions on civil space.

    For more information please contact:

    Natalia Gomez:

    The CIVICUS media team:

    To request interviews, you can also contact the CIVICUS Press Centre here.

     

  • Harassment and persecution of the voices that denounce the repression in Nicaragua

    By Natalia Gomez Peña is Advocacy & Engagement Officer at CIVICUS

    On Wednesday, December 12, the National Assembly of Nicaragua voted to cancel the legal personality of the Nicaraguan Center for Human Rights (CENIDH). After the announcement, Vilma Núñez, 80, the president of CENIDH and one of the most recognized human rights defenders in the region, said: "We have done our job with conviction and will continue to do so until Nicaragua is truly free."

    Read on: Open Democracy 

     

  • Hostigamiento y persecución de las voces que denuncian la represión en Nicaragua

    Por Natalia Gomez Peña es Oficial de Incidencia en CIVICUS

    El miércoles 12 de diciembre, la Asamblea Nacional de Nicaragua votó para cancelar la personalidad jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH). Después del anuncio, Vilma Núñez, de 80 años, la presidenta de CENIDH y una de las defensoras de derechos humanos más reconocidas en la región, declaró: "Hemos hecho nuestro trabajo con convicción y lo seguiremos haciendo hasta que Nicaragua sea realmente libre".

    Leer en: Open Democracy

     

  • Human Rights Council: Restrictions on civil society will curtail any chance of building back better

    Statement at the 46th Session of the UN Human Rights Council

    Thank you, Madame President; High Commissioner.

    We welcome your update and strongly agree that recovering better requires ensuring participation for all. In this very difficult year, we are encouraged that civic activism has continued as people have mobilised to demand their rights.

    But across the world, civil society has been impeded in its work.  The CIVICUS Monitor shows that in the context of COVID-19 measures, protest rights have been violated and restrictions on freedom of expression continue as states enact overly broad emergency legislation that limits human rights.

    We reiterate that restrictions on civil society will curtail any chance of building back better. States should indeed be investing in protecting and promoting a free and independent civil society at this crucial time.

    The Council has the opportunity to act immediately on a number of situations where civic space is being threatened. In Sri Lanka, attacks against civil society are compounding grave failures of accountability. In Nicaragua, where ahead of elections, restrictions on civic space and expressions of dissent are likely to escalate. Myanmar, where we are inspired by the courage of people who risk lives and freedom every day to protest the coup, who continue to fear violent crackdown on dissenting voices. In India, where the government has continued its persecution of human rights defenders, student leaders, journalists and other critics, including through restrictive laws, prolonged pre-trial detention and excessive force perpetrated against protesters. 

    We call on the Council this Session to take measures to support civil society by acting now, on the situations brought before it. Situations which require immediate action.

     

     

  • Joint Statement: Dozens killed in Nicaragua by state repression of protests

    Spanish

    We hereby condemn the violent repression of the demonstrations held in Nicaragua against the Social Security reforms, and we demand respect for the legitimate right to protest of Nicaraguan women and men

    Daniel Ortega, President of the Republic of Nicaragua.

    Rosario Murillo, Vice President of the Republic of Nicaragua.

    We, 323 undersigned national, diverse regional and international organizations and networks, hereby condemn the violent repression of the demonstrations held in Nicaragua against the Social Security reforms, and we demand respect for the legitimate right to protest of Nicaraguan women and men.

    Since Wednesday the 18th April, organizations, networks and human rights defenders in Nicaragua have been documenting and denouncing multiple violations of the right to hold peaceful protests, that include: murders, disappearances, arbitrary detentions, physical aggressions; the use of stones, sticks, rubber bullets, and tear gas; threats, acts of intimidation and the infringement of the right to information; in the context of the demonstrations that were organised in response to the Government’s imposition of the Social Security reforms that involve cuts of 5% in pensions, as well as other measures that affect the fundamental rights of Nicaraguan women and men.

    As has been verified, these attacks are being perpetrated by State security forces that repress the population with excessive use of force, and by groups of civilians linked to the Juventud Sandinista (Sandinista Youth Movement) who are acting with total impunity, and with the complicity and consent of the police, causing outbreaks of violence that have already claimed the lives of at least 40 people.1

    Another matter of grave concern are the violations of the right to freedom of expression, manifested in the theft of journalists' professional equipment, assaults and acts of intimidation during repressive actions and the shutting down of the transmission, through digital cable service, of 100% Noticias, channel 12 and channel 23 that were covering the protests.

    These attacks violate the right to freedom of assembly and to peaceful association, the right to freedom of opinion and expression of the Nicaraguan people, and their right to defend the social rights that are threatened by the Social Security reforms that the Government seeks to impose.

    This situation is not an isolated case; in recent times, numerous acts have been documented that infringe the right to social protest - by restricting people’s freedom of movement, through campaigns of criminalization, threats and harassment against organizations and human rights’ defenders, or through the closure of communication spaces, and many other actions that threaten democracy and the human rights of Nicaraguan women and men.

    In the light of the above, we, the organizations and individual signatories to this letter, demand the following actions from the Nicaraguan State:

    • The immediate cease of repression and violence carried out by armed forces, the police and groups of civilians linked to the government. The authorities must fulfil their duty to guarantee Nicaraguan women’s and men’s right to social protest
    • The release of detainees in different parts of the country. Guarantees must be provided that no criminal action will be taken against them.
    • An inclusive national dialogue process, securing the participation and involvement of different sectors that have movilized, victims, networks and civil society organizations, as well as representatives from diverse social movements
    • Respect for the work carried out by human rights defenders, journalists and the media.

    Sincerely yours,

    1. Abogadas y Abogados para la Justicia y los Derechos Humanos

    2. Abriendo Camino A.C.

    3. Académicas en Acción Critica

    4. Acción Solidaria

    5. ACCSI Acción Ciudadana Contra el SIDA

    6. Agrupación Ciudadana por la Despenalización del aborto - El Salvador

    7. AIETI Asociacion de Investigación y Especialización sobrecTemas Iberoamericanos

    8. Aireana, grupo por los derechos de las lesbianas. Asunción. PARAGUAY

    9. Akahata A.C.

    10. Alianza Latinoamericana y Caribeña de Juventudes

    11. Alianza Regional por la Libre Expresión e Información

    12. American Jewish World Service

    13. Americas Program, Center for International Policy

    14. Amigas en Consejos de Desarrollo AMICODE

    15. AMUMRA - Asociación Civil de Derechos Humanos Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas en Argentina

    16. ANC- Peru

    17. Andrea Kraybill Art

    18. APADEIM

    19. APRODEH

    20. Arte para Sanar

    21. Articulação de Mulheres Brasileiras

    22. Asamblea Feminista de Madrid

    23. Asistencia Legal por Derechos Humanos A.C.

    24. Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA)

    25. Asociación Bolivarianos Diversos

    26. Asociación Cepres

    27. Asociación Ciudadana ACCEDER

    28. Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos de Argentina

    29. Asociacion Civil De Mujeres Resilientes

    30. Asociación Civil Magdalenas Puerto Madryn

    31. Asociacion de Mujeres Salvadoreñas en Accion del Barrio San Jacinto AMSAB-SJ

    32. Asociación de jóvenes feministas Ameyalli, El Salvador

    33. Asociación Educativa Barbiana

    34. Asociación Entre Amigos LGBTI de El Salvador

    35. Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, AIDA (Regional)

    36. Asociacion Interpueblos-Cantabria-España

    37. Asociación para una sociedad más justa

    38. Asociación para una vida mejor (Apuvimeh)

    39. Asociación Paz y Esperanza

    40. ASOCIACIÓN PRO DEFENSA DE LA CUENCA DEL RÍO JUAN DÍAZ

    41. Asociación Pro Derechos Humanos de España

    42. Associação brasileira de defesa da mulher da infância e da juventude

    43. ATTAC Roanne

    44. AvanzaFem AC

    45. Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud, México

    46. Beso Diverso

    47. Bilboko Bilgune Feminista

    48. BILGUNE FEMINISTA (Euskal Herria-Pais Vasco)

    49. Bordamos Feminicidios (México)

    50. Both ENDS

    51. Brigada UNE

    52. Calala Fondo de Mujeres

    53. Campaña 28 de Septiembre - Guatemala

    54. Campaña Convención DSYDR Peru

    55. Campo A.C.

    56. Canas Dignas

    57. Capital Humano y Social Alternativo - CHS Alternativo

    58. CASACIDN

    59. Católicas por el Derecho a Decidir - España

    60. Católicas por el Derecho a Decidir – México

    61. CENDEROS

    62. Centro de Acción y Defensa por los Derechos Humanos - Cadef

    63. Centro de análisis, formación e iniciativa social, CAFIS A.C.

    64. Centro de Derechos de Mujeres CDM

    65. Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan

    66. Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (CDH-UCAB)

    67. Centro de Derechos Humanos de la Universidad Metropolitana (CDH-UNIMET)

    68. Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, A.C. (México)

    69. Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova (Chiapas, México)

    70. Centro de Documentación en Derechos Humanos "Segundo Montes Mozo S.J." (CSMM)

    71. Centro de Estudios e Investigación sobre Mujeres

    72. CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTAS - Costa Rica

    73. Centro de estudios y capacitación familiar. Cefa

    74. Centro de Iniciativas para la Cooperación Batá (CIC Batá)

    75. Centro de Investigación para la Prevención de la Violencia en Centroamérica – CIPREVICA

    76. Centro de Investigaciones para la Equidad Política Pública y Desarrollo, CIPE.

    77. Centro de Sanación, Formación e Investigación Transpersonal Q'anil

    78. Centro Documentación e Información Bolivia-CEDIB-

    79. Centro Hermanas Mirabal de Derechos Humanos A.C.

    80. Centro Para el Desarrollo Integral de la Mujer

    81. Centro para la Paz y los DDHH de la Universidad Central de Venezuela

    82. Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)

    83. Cepaz - Centro de Justicia y Paz

    84. CEPROSAF

    85. CIVICUS: World Alliance for Citizen Participation

    86. Civilis Derechos Humanos

    87. CLADEM ARGENTINA (Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres)

    88. CLADEM Bolivia

    89. Cladem Nicaragua

    90. Coalicion Todas

    91. Codhez

    92. Codice, Jalisco

    93. Colectiva Actoras de Cambio

    94. Colectiva Amorales

    95. Colectiva Ciudad y Género AC

    96. Colectiva con Letra F (México)

    97. Colectiva Chancha Negra

    98. Colectiva de Mujeres de Masaya

    99. Colectiva Femimista

    100. Colectiva Sororidad Glocal

    101. Colectivas lesbicas

    102. Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo" (Ccajar), Colombia

    103. Colectivo de Mujeres de Matagalpa Nicaragua

    104. Colectivo de Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes – Chile

    105. Colectivo de Trabajadoras y Trabajadores Sociales de Honduras (CTS-H)

    106. Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de Honduras

    107. Colectivo Estudiantil Pro Derechos Humanos del Centro de Investigación y Docencia Económicas

    108. Colectivo Josefa Lastiri

    109. Colectivo para la Participación de la Infancia y Juventud

    110. Colectivo PSG

    111. Colectivo Trans del Uruguay

    112. Colectivo Utopía Puebla

    113. Collectif Guatemala

    114. Comisión de Derechos Humanos de Ica

    115. Comisión Nacional de Derechos Humanos del Estado Monagas de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela

    116. Comité Ambiental en Defensa de la Vida (Colombia).

    117. Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM)

    118. Comité de America Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos Humanos de las Mujeres (CLADEM- Mexico)

    119. Comité por los derechos humanos en América latina (CDHAL)

    120. Comunidad de familiares y amigos por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual COFADHIS

    121.Comunidad Xinka

    122.Concertación Interamericana de Derechos Humanos de las Mujeres

    123.Consejo de Mujeres Cristianas

    124. Consejo tiyat tlali

    125. Consorcio para el Diálogo Parlamentario MX

    126. Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca AC

    127. ControlaTuGobierno, A.C.

    128. CONVERGENCIA DE LAS CULTURAS - Costa Rica

    129. Convite A.C.

    130. Cooperacció

    131. Coordinación de Mujeres del Paraguay

    132. Coordinadora 28 de Mayo - Guatemala

    133. Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas

    134. Coordinadora Nacional de Derechos Humanos - Perú

    135. Coordinadora Norte Tierra y Libertad - Costa Rica

    136. Córdoba Solidaria

    137. Count Me In! Consortium

    138. Cuerpas Creando Comunidad

    139. Cuerpas Sin Reglas

    140. CuidaTuEspcio 

    141. Defiende Venezuela

    142. Derechos Humanos

    143. Ditsö- Costa Rica

    144. Ecologistas en Acción (España)

    145. Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos AC

    146. Ellas por la igualdad AC

    147. Epistemologías del Sur: Red de pensamiento crítico, respecto de los derechos humanos, la dinámica educativa y el territorio

    148. Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia

    149. Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús en Honduras

    150. Escritorio Juridico Gutierrez Ceballos

    151. Espacio DESCA

    152. Espacio Público - Venezuela

    153. Espiral hacia la Igualdad

    154. Estancia del Migrante González y Martínez, A.C. (Querétaro, México)

    155. Estudiantes por una Política Sensata de Drogas, Costa Rica.

    156. EXCUBITUS derechos humanos en educacion.

    157. Existir al caminar A.C.

    158. Feministas en Marcha - Puerto Rico

    159. Feministas Independientes

    160. FIA capitulo Venezuela Seccional Anzoategui

    161. Fondo Apthapi Jopueti Bolivia

    162. Fondo CAMY

    163. Fondo de Acción Urgente para América Latina y el Caribe FAU-AL

    164. FONDO LUNARIA MUJER COLOMBIA

    165. Foro de Jóvenes con Liderazgo AC

    166. Free Press Unlimited

    167. FRENTE COOPERATIVO Y DE ECONOMÍA SOCIAL - Costa Rica

    168. Frente por los Derechos Igualitarios

    169. FRIDA | The Young Feminist Fund

    170. FRONT LINE DEFENDERS

    171. Fronteras

    172. FUNBIDE

    173. Fundación Acceso

    174. Fundación Arcoiris por el respeto a la diversidad sexual.

    175. Fundación CAUCE, Cultura Ambiental - Causa Ecologista. Paraná. Argentina

    176. Fundación Colectivo Hombres XX, A. C.

    177.  Fundacion PANIAMOR

    178.  Fundación para el Debido Proceso (DPLF)

    179. Fundacion para el Desarrollo Comunitario-FUNDECOM

    180. Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana

    181. Fundación salvadoreña por la diversidad sexual de la Mano Contigo

    182. FUNDECOM

    183. Global Fund for Women

    184. Grupo de Accion Comunitaria. Madrid. Estado Español

    185. Grupo de Educación Popular con Mujeres A.C.

    186. Grupo Visión Nocturna Uruguay

    187. Guatemala citizen

    188. Guatemaltecas por la Defensa del Estado Laico (GDEL)

    189.Hivos

    190. Iacta Sociojuridica SCCLP

    191.ILGALAC

    192. IMDEC AC

    193. INCIDIR, A.C.

    194. Ingeniería Sin Fronteras Aragón

    195. Iniciativas de Cooperación Internacional para el Desarrollo

    196. Institute on Race, Equality and Human Rights

    197. Instituto Caribeño de Derechos Humanos (ICADH)

    198. Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible

    199. Instituto Sur Andino de Investigación y Acción Solidaria-ISAIAS

    200. IRC WASH

    201. JAKILU

    202. JASS-JUST ASSOCIATES/ASOCIADAS POR LO JUSTO

    203. Jóvenes Voceras y Voceros en DSDR, El Salvador.

    204. Juntos por la Vida

    205. Justice and Peace Netherlands 206.Kallpachay Suyu. Ambiente y cultura.

    207. Kentucky Interfaith Taskforce on Latin America and the Caribbean

    208. La Cabaretiza AC

    209. La Casa Mandarina AC

    210. LA COMUNIDAD PARA EL DESARROLLO HUMANO - Costa Rica

    211. Laboratorio de la Máscara

    212. Las Reinas Chulas cabaret y derechos humanos A.C.

    213.Lesbocolectivo las Resueltas

    214. LeSVOZ, AC

    215. Los siempre sospechosos de todo

    216. Mama Cash

    217. Maquila Solidarity Network

    218. MARCHA CENTROAMERICANA POR LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA

    219. Margens Clínicas - São Paulo/ Brasil

    220. Marxa Mundial de Dones

    221. Memoria de mujeres

    222. Momundh

    223. Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua

    224. Movimiento de Mujeres de Chinandega

    225. Movimiento de Mujeres de Santo Tomás

    226. Movimiento de Mujeres Visitación Padilla

    227. Movimiento Migrante Mesoamericano

    228. Movimiento Vinotinto

    229. Mujer Ideas Desarrollo e Investigación

    230. Mujer y salud en Uruguay MYSU

    231. Mujeres Ambientalistas, El Salvador.

    232. Mujeres de Izabal

    233. Mujeres de Negro Rosario – Argentina

    234. Mujeres Integradas en el Oeste de Rosario Argentina

    235.Mujeres Trabajadoras Unidas, A.C

    236. MUNDO SIN GUERRAS Y SIN VIOLENCIA - Costa Rica

    237. Ni Una Menos

    238. NIMD

    239. Observatorio Etico Caribe y América Central – Obetica

    240. Observatorio Ético Internacional – OBETI

    241. Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS)

    242. ODASA

    243. OFICINA JURIDICA PARA LA MUJER

    244. OMCT - Organización Mundial Contra la Tortura

    245. Organización de Mujeres Tierra Viva

    246. OTRANS ARGENTINA

    247. Otros Mundos A.C./Amigos de la Tierra México

    248. Paro Internaciónal se Mujeres, Polonia

    249. Partido Feminista de España

    250. PARTIDO HUMANISTA - Costa Rica

    251. Perifèries del Món

    252. Pikara Magazine (País Vasco-España)

    253. Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo PIDHDD

    254. Plataforma Internacional contra la Impunidad

    255. Plataforma Salvadoreña de juventudes

    256. Plazandreok

    257. Please remove signature of Kentucky Interfaith Taskforce

    258. Presencia y Palabra: Mujeres Afroperuanas

    259. Pro-Búsqueda

    260. Profesionales católicos - Piura - Perú

    261. Proiuris

    262. PROMEDEHUM (Venezuela)

    263. Radio Stereo Vos

    264.Radioexpresion

    265. Reacción Climática - Bolivia

    266. Red Con Las Amigas Y En La Casa

    267. Red de Activistas Ciudadanos por los DDHH

    268. Red de Ambientalistas Comunitarios de El Salvador RACDES

    269. Red de la No Violencia contra las Mujeres - REDNOVI

    270. Red de mujeres contra la violencia

    271. Red de salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe

    272. Red Internacional de Migración y Desarrollo

    273. Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los Derechos Sexuales RedLAC

    274. Red Nacional Coincidir

    275. Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras

    276. Red Para la Infancia y la Adolescencia de El Salvador (RIA)

    277. Red Solidaria de Derechos Humanos A.C. (Michoacán, México)

    278. REDLAMYC Red latinoamericana y caribeña que lucha por los derechos de niñas niños y adolescentes

    279. REDMUCH

    280. Refugee and Immigrant Fund (RIF)

    281. Resonar

    282. RESURJ Realizando la Justicia Sexual

    283. Revista SIC del Centro Gumilla

    284. Robert F. Kennedy Human Rights

    285. Roma National Center from Moldova

    286. Schone Kleren Campagne

    287. Schumacher College

    288. Sector de Mujeres

    289. Seguridad en Democracia (SEDEM)

    290. Semillas de Nuestra Tierra, AC

    291. Sol de primavera

    292. Sombrilla Costa Rica

    293. SOS Corpo- Instituto Feminista para a Democracia - Recife/ Pernambuco -Brasil

    294. Spatium Libertas AC

    295. SPW

    296. St Williams church

    297. Stichting Lleca (Holanda)

    298. Strajk Kobiet Polonia

    299. SURKUNA - Centro de apoyo y protección de derechos humanos

    300. Sursiendo, Comunicación y Cultura Digital AC

    301. Swefor Guatemala

    302. Tequio jurídico

    303. Todas Mx

    304. Trabajadora del retail

    305. Transparencia Venezuela

    306. Uganda Youth Alliance For Family Planning And Adolescents Health -UYAFPAH

    307. Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos - Guatemala (UDEFEGUA)

    308. Unidas Somos Tendencia

    309. Union global por la democracia

    310. Unión Latinoamericana de Mujeres ULAM

    311. Unitierra

    312. Universidad de la Tierra en Puebla

    313. Urgent Action Fund- Latin America and the Caribbean

    314. UXU EMAKUMEEN TALDEA

    315. Vecinas Feministas por la Justicia Sexual y Reproductiva en América Latina y el Caribe

    316. Voces de mujeres, historias que transforman

    317. Voces Mesoamericanas, Acción con Pueblos Migrantes A.C.

    318. WECF International

    319. Witness for Peace

    320. WO=MEN Dutch Gender Platform

    321. WOLA (Washington Office on Latin America)

    322. Women Advocacy and Development Initiative (WADI)

    323. Women Strike Polonia

    1 Source: Nicaraguan Initiative of Women Human Rights Defenders (IN-Defensoras)

     

  • La crisis en Nicaragua persiste: Declaración en la ONU

    Declaración en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de Amaru Ruiz, Fundación del Río

    La crisis en Nicaragua persiste hasta la fecha, la represión sistemática de las manifestaciones ha suprimido efectivamente las movilizaciones, debido a esto el monitor Civicus ha incluido a Nicaragua en la lista de países de la Lista de Vigilancia. Los defensores de los derechos humanos, los periodistas y los opositores políticos se enfrentan a la criminalización y el acoso de agentes de seguridad y grupos civiles pro-gubernamentales. A fines de 2020, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos informó que aún había más de 100 presos políticos en Nicaragua. 

    Si bien cientos de presos políticos fueron liberados en 2019 y 2020, muchos de ellos aún están siendo sometidos a vigilancia, represalias y re-encarcelamiento. En los últimos meses ha habido un aumento en el uso de cargos penales comunes, como posesión de drogas y armas, para condenar a quienes se perciben como opositores al gobierno mientras niegan su condición de presos políticos.  

    Las autoridades nicaragüenses han tratado de silenciar a la prensa independiente, incluso mediante la detención de periodistas y el estrangulamiento. Desde finales de 2020, los legisladores pro-gubernamentales han incrementado los ataques contra la sociedad civil, promulgando una serie de leyes diseñadas para reducir el espacio para las libertades de asociación, reunión y expresión. Este es el caso de la "Ley de Agentes Extranjeros, la Ley Especial de Delitos Cibernéticos y una reforma al Código Penal del país que permite la prisión preventiva sin cargos por hasta 90 días. 

    El informe sobre libertad de asociación realizado por Fundación del Rio y Fundación Popolna, puso de manifiesto el proceso de deterioro sistemático del ambiente habilitante para las diversas formas de organizaciones sociales, con patrones de falta de acceso a la justicia y el debido proceso. Esta situación está conduciendo a un eventual cierre forzoso de varias las organizaciones civiles nicaragüense y la salida del país de organizaciones internacionales que no están dispuestas a someterse al marco legal de criminalización que se ha institucionalizado. 

    Con las elecciones aun sin garantias y programadas para finales de este año, nos preocupa seriamente que la represión se intensifique, poniendo a los defensores de los derechos humanos y a la sociedad civil en general en mayor riesgo. 

    Los estados miembros del Consejo de derechos humanos deben apoyar una resolución firme que exija un mayor monitoreo por parte del alto comisionado para promover los procesos de rendición de cuentas y evitar que la situación se deteriore aún más a medida que Nicaragua se dirige hacia las elecciones. 


    Calificación de su espacio cívico: 'Reprimido' del CIVICUS Monitor

     

  • Letter from Jail: Nicaraguan Farm Leader, Medardo Mairena

    Incarcerated farm leader Medardo Mairena writes a letter to media from jail

    SOSNicaragua6Medardo Mairena Sequeira,  is the Coordinator of the National Council in Defense of Land, Lake and Sovereignty and member of the Civic Alliance for Justice and Democracy. Medardo is one of the leaders of the movement against the construction of the Canal in Nicaragua. Medardo was detained on July 13 along with campesino leader Pedro Joaquín Mena Amador when they were planning to board a plane to the United States to participate in a solidarity event with Nicaragua. Medardo and two other farm leaders, face false charges ranging from terrorism, murder, kidnappings, aggravated robbery and obstruction of public services.


    I am grateful to God and my family, to the Nicaraguan people, to independent media, to national and international human rights commissions, to the Organization of American States, to the UN Security Council for not letting the Nicaraguan people alone.

    To all my friends, to all the people, I ask you to remain united praying in these difficult times for everyone, especially for us political prisoners. We are imprisoned only because we think differently. The Ortega regime is a coward. They have imprisoned us just for raising our voices and speaking up for those who can’t and for those who are no longer with us. In the penitentiary system, we are in maximum security jails where the cells are in bad conditions, there is no electricity, restrooms are damaged. Windows that are supposed to allow air to enter are closed. It is like being baked in an oven and we are isolated from everyone else. Us campesino leaders are in the Modelo gallery 300, in the place known as “little hell”. We are 20 prisoners in the same conditions, we are sick, and they don’t allow a doctor to visit us. Thanks to god, I’m feeling better but it is only because of god. Here we have mosquitoes, cockroaches, scorpions. They don’t allow us to get out of the cells even for taking sun. They took my friend Pedro Mena’s Medication, he suffers from diabetes and high blood pressure and he always carries his treatment in his bag because he needs to take a daily pill. They treat us inhumanely.

    I invite the people to keep doing peaceful demonstrations,  as we have always done it. Even if you don’t see me, my heart is always with you because we need to demand our freedom, because we are innocent from the accusations. The day the facts happened in Morito, we were in Managua demanding for dialogue be resumed with the government, because we want justice, democratization and a peaceful exit to the crisis. We cannot forget those whose lives have been taken by the regime. At least my family still has hope of seeing me alive, but the mothers that lost their children do not and we cannot forget their injustice.

    Sincerely,

    Medardo.

    Translated originally from Spanish. Read original letter


    CIVICUS has called on the authorities in Nicaragua to drop all charges against Medardo Mairena, Pedro Joaquín Mena, and Victor Manuel Diaz, and release them safely. CIVICUS also calls for the release of all the rural leaders, students and activists currently detained for exercising their right to protest.

    Nicaragua has been added to a watchlist of countries which are experiencing an alarming escalation in threats to fundamental freedoms. The watchlist is compiled by the CIVICUS Monitor, an online platform that tracks threats to civil society in countries across the globe.   

     

     

  • NICARAGUA: ‘For the government, these fraudulent elections were a total failure’

    CIVICUS discusses the recent elections in Nicaragua, characterised by the banning of candidates, fraud and repression, with a woman human rights defender from a national platform of Nicaraguan civil society, who requested anonymity for security reasons.

    Nicaragua elections Nov 2021

    What was the political context in which the 7 November presidential election took place?

    The context began to take shape in 2006, with the pact between the leaders of the Sandinista National Liberation Front (FSLN), Daniel Ortega, and the then-ruling Constitutionalist Liberal Party (PLC), led by former president Arnoldo Alemán. The aim of the so-called ‘Alemán-Ortega pact’ was to establish a two-party system dominated by both leaders, which did not work out for both: it resulted in a complete restructuring of the political system, including a reform of the constitution and the modification of election dates, which allowed the FSLN – which had failed to win the presidency on several occasions – to win the 2006 election with 38 per cent of the vote, never to leave power since.

    Once in power, the FSLN carried out several constitutional and electoral law reforms ordered by Daniel Ortega, in collusion with legislative, judicial and electoral institutions, to impose a constitution tailored to its needs and to allow himself to be re-elected indefinitely.

    Since the most recent package of electoral changes, carried out in May 2021, the electoral stage was already set so that the current government would win the election. The changes gave the FSLN control of the entire electoral structure, gave the police the power to authorise or ban opposition political rallies and took away funding for candidates.

    Already in December 2020, the National Assembly had passed a law to neutralise opposition candidacies: under the pretext of rejecting foreign interference in Nicaragua’s internal affairs, it prohibited the candidacies of people who had participated in the 2018 protests, labelled by the government as an attempted coup d’état financed by foreign powers.

    All these laws were applied by state institutions in a way that resulted in the banning of all democratic candidates who could in any way be viewed as positioned to defeat the FSLN candidate. The result was an election lacking all real competition.

    Was there any attempt to postpone the election until the proper conditions were met?

    First, in the context of the 2018 protests, which were heavily repressed and resulted in hundreds of deaths, several groups, including the Nicaraguan Bishops’ Conference, proposed holding an early election to resolve the crisis. Some also considered the possibility of forcing the resignation of the president due to his responsibility for the systematic human rights violations committed in the context of the 2018 protests.

    But Ortega refused to call an early election, and instead challenged the alleged ‘coup perpetrators’ protesting against him to get the people’s vote in the 2021 election. In the meantime, instead of proceeding with the electoral reform that had been demanded for years, he set about preparing the ground so that no one could challenge him in the elections.

    With the 2021 electoral process already underway, and in view of the fact that there would be no real competition, voices from civil society recommended suspending and rescheduling an election that would be clearly illegitimate and lacking in credibility, but this call was not echoed.

    How do you assess the election results?

    Clearly the overwhelming majority of Nicaraguan citizens viewed these elections as illegitimate, since only about 10 per cent of eligible voters turned out to vote. Some of those who did vote are government supporters, while others – such as members of the military and police and public servants – were compelled by fear and their work circumstances.

    These claims are supported by polling data from various civil society groups inside and outside Nicaragua, such as Coordinadora Civil, Mujeres Organizadas and Urnas Abiertas. On election day, some of these organisations did a quick poll on the ground, twice – morning and afternoon – and documented. through photos, videos and testimonies by some election observers invited by the government, that the majority of the population did not turn out to vote.

    From civil society’s perspective, these elections were a complete failure for the government, as they gave us all the elements to demonstrate at the international level that the president does not meet the minimum conditions of legitimacy to remain in office. It is not only Nicaraguans who do not recognise the results of these elections: more than 40 countries around the world have not recognised them either. The government conducted a fraudulent election to gain legitimacy, but it failed to do so because no one recognises it at the national or international level.

    What is the outlook for Nicaraguan civil society following the election?

    The panorama has not changed. What awaits us is more of the same: more repression, more persecution, more kidnappings, more political prisoners, more exiles. At the same time, this unresponsive and unaccountable government is completely incapable of solving any of Nicaragua’s problems, so poverty, unemployment and insecurity will also continue to deepen.

    In response, we can do nothing but sustain resistance and try to break the chains of fear, because fear is what this illegitimate government rules through.

    What kind of international support does Nicaraguan civil society need?

    Nicaraguan civil society needs all kinds of support, from support for building and strengthening alliances to amplify our voices, so we can publicise the political situation in Nicaragua and demand action in international forums, to financial and in-kind support to equip us with the tools with which to do our work, sustain our organisations and provide protection for human rights defenders who are being persecuted and attacked.

    Civic space in Nicaragua is rated as ‘repressed’ by theCIVICUS Monitor. Nicaragua is currently on ourWatch List, which includes cases in which a severe and abrupt deterioration in the quality of civic space is taking place. 

     

  • NICARAGUA: ‘Las protestas expresaron un reclamo articulado de democracia genuina, basada en el respeto de la voluntad popular’

    En el marco de nuestro informe temático 2018 sobre “Reimaginar la Democracia”, estamos dialogando con líderes, activistas y especialistas de la sociedad civil sobre su labor de promoción de las prácticas y principios democráticos, los desafíos que enfrentan y los logros alcanzados. En esta oportunidad, CIVICUS conversa con Amaru Ruiz sobre las recientes protestas en Nicaragua, que fueron duramente reprimidas y arrojaron un saldo de centenares de muertos. Amaru Ruiz es presidente de la Fundación del Río, una organización ambientalista que trabaja por la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible en el sureste de Nicaragua, y Coordinador de la Red Nicaragüense por la Democracia y el Desarrollo Local (Red Local), una coalición de sociedad civil que tiene por misión el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) para la promoción de un desarrollo local inclusivo y equitativo, la incidencia en políticas públicas, la gestión del conocimiento y la promoción de una ciudadanía activa. Ambas organizaciones integran la Articulación de Movimientos Sociales y de Sociedad Civil que acompaña la lucha por la justicia, la libertad y la democracia en Nicaragua.

     

  • NICARAGUA: ‘María Esperanza’s case is part of a growing process of criminalisation of social protest’

    CIVICUS speaks with Ana Lucía Álvarez, Nicaragua officer of the Mesoamerican Initiative of Women Human Rights Defenders (IM-Defensoras), about the case of María Esperanza Sánchez, unjustly imprisoned in Nicaragua since March 2020, and the ongoing campaign for her release.

    IM-Defensoras is a network of activists and organisations from El Salvador, Guatemala, Honduras, Mexico and Nicaragua that seeks to provide a comprehensive, regional response to the increasing violence against women human rights defenders in Mesoamerica. Founded in 2010, it seeks to empower and connect women defenders involved in various organisations and social movements to strengthen networks of protection and solidarity among them and to increase the visibility, recognition and impact of their human rights work.

    Ana Lucia AlvarezEntrevista

    How long has María Esperanza been in prison, and why?

    María Esperanza was captured on 26 January 2020. She is an activist who for a long time accompanied relatives of political prisoners. I believe she began her activism and her organisation after the citizens’ uprising of April 2018. She was already being persecuted, so she was staying in a safe house. The police illegally and arbitrarily raided the house, without a search warrant, and arrested her. She was accused of trafficking narcotics, psychotropics and other controlled substances to the detriment of public health. Her trial is being handled by lawyer Julio Montenegro, who specialises in cases of criminalisation of protest and judicial prosecution of activists and human rights defenders. 

    Do you consider María Esperanza’s case to be part of a broader attack on civic space in Nicaragua?

    There is definitely a growing process of criminalisation of social protest in Nicaragua. The first upsurge in criminalisation came after Operation Clean-up, which ended around August 2018. This was a pseudo-military operation carried out by police and para-police forces to dismantle any organisation of territorial protection that the population had built through barricades in neighbourhoods and roadblocks around the country.

    Once Operation Clean-up was over, the criminalisation of those who had taken part in the civic struggle began. More than 800 people became political prisoners, before being released in 2019 by unilateral decision of the government through the Amnesty Law.

    María Esperanza had already been persecuted, harassed, put under surveillance and threatened before she was imprisoned for her human rights work. Her arrest and trial, like those of so many others, were plagued by irregularities. Violations of due process are systematic. In Nicaragua, the justice system is totally co-opted. It has collapsed and is under the control of the presidential couple: President Daniel Ortega and his vice-president and wife, Rosario Murillo.

    How has the situation of civil society changed since the 2018 wave of protests?

    More than 350 people were killed in a span of six months during the 2018 protests. The symbolic and emotional weight of that death toll in a country that has experienced civil wars, dictatorships and armed uprisings has been tremendous. In Nicaragua there has never been accountability, there have always been policies of wiping the slate clean, which has deepened the wounds.

    In addition to the suffering of the 350 dead, there were over 800 people imprisoned for political reasons, and while many have since been released from prison, we purposefully say that they have been released rather than that they are free, because after their release, political persecution has not ended for them. Systematic harassment by police and para-police forces continues, and it becomes an obstacle to the enjoyment of many rights, including the right to work.

    For these people, the effects of the economic crisis that the country is currently experiencing are compounded by the difficulties brought about by political persecution. They often cannot leave their home because there is a patrol outside, or they go out and they are followed, and then those who follow them learn the names of their employers and start to harass them as well.

    Persecution happens at the local, neighbourhood level. The ruling party, the Sandinista National Liberation Front, has established various structures that are used to maintain territorial control through surveillance and repression: Councils of Citizen Power, Family Cabinets and Sandinista Leadership Committees. If you are an opponent or a human rights defender, there will always be a neighbour of yours who is involved in one of these structures and informs the regime and the police of what you are doing, and then you start to be persecuted and harassed, and maybe at some point you get arbitrarily arrested.

    Harassment and hypervigilance cause psychological damage not only to the persecuted individual but also to their family. This has had an impact on the increase in emigration, which is a dual phenomenon, caused by both political persecution and social need. Since 2018, 120,000 people have left Nicaragua, a huge number for a country of just six million.

    The 2021 presidential election openly exposed the regime’s lack of legitimacy. On what basis does the government stand?

    In the run-up to the 2021 election, persecution was only exacerbated. In order to carry out the electoral farce of November, the government imprisoned 10 presidential pre-candidates and many people with a key role in the electoral process and in the formation of alternatives. This sent a very clear message, as a result of which there is still a lot of self-censorship.

    Daniel Ortega has continued to concentrate and consolidate his power. We are currently living under a regime that has become totalitarian, where all freedoms are totally restricted. This is the only way the government can sustain itself, because it has no legitimacy. That is why repression and social control continue to increase rather than decrease. In the absence of such levels of repression and social control, the very high level of popular rejection of the regime would make it impossible for it to maintain political control.

    As a result, repression, territorial control, neighbourhood repression, the criminalisation of protest and social dissent, and the closing of spaces for the exercise of the freedom of expression and media freedoms can be expected to continue.

    Now a combination of laws has been passed that includes a Cybercrime Law. And we have already seen the first political prisoner convicted under this law, which does nothing other than criminalise the freedom of opinion.

    What the government is looking for with political prisoners is to use them as hostages. Among the people arrested recently are presidential candidates, businesspeople, bankers, lawyers, activists and human rights defenders. The government is trying to negotiate their release to gain legitimacy and international approval.

    The truth is that the government has no international support. The only foreign leaders who attended the presidential inauguration were Cuba’s Miguel Díaz-Canel, Venezuela’s Nicolás Maduro and outgoing Honduran president Juan Orlando Hernández.

    How can the international community support Nicaraguan civil society in its struggle for the recovery of democracy and human rights?

    We need to amplify denunciations of violations and sharpen accountability mechanisms. Civil society in Nicaragua has made a tremendous effort not only to document human rights violations but also to identify their perpetrators. Given that the justice system in Nicaragua has collapsed, and that civil society is doing everything within its power, the onus is on the international community to push for accountability and punishment of those responsible.

    Daniel Ortega’s regime is no longer a political project but an economic enterprise. Its control of the state allows Ortega to use corruption networks to his advantage. In the light of this, the international community should fine-tune its mechanisms, review economic sanctions and identify the companies that continue to do business, not always entirely legally, with the Ortega regime. Since many association agreements have democratic and anti-corruption clauses, they need to be made operational. Personal sanctions must also be imposed on the architects of corruption and repression.

    What kind of pressure should be exerted to get María Esperanza Sanchez released?

    María Esperanza was sentenced to 10 years in prison. Everything that has happened to her and to the rest of the political prisoners is completely arbitrary; that is precisely why we consider them to be political prisoners. What we demand is the unconditional and guaranteed release of them all.

    What happens to them will depend to a large extent on the strength with which the opposition and the international community manage to exert pressure, and on the correlation of forces that is established between the Nicaraguan government and the human rights movement.

    We must campaign and keep up the pressure. We must continue to put our finger on all the arbitrariness, illegalities and human rights violations. There are still people in Europe and other parts of the world who think Ortega is the idealistic revolutionary of the past, and not the despot he has become. The best way to expose dictators and human rights abusers is to keep communicating the truth on the basis of well-documented evidence.

    Civic space in Nicaragua is rated ‘closed’ by theCIVICUS Monitor. Nicaragua is currently on theCIVICUS Monitor Watch List, which identifies countries in which a severe and abrupt deterioration in the quality of civic space is taking place.
    Get in touch with IM-Defensoras through itswebsite orFacebook page, and follow@IM_Defensoras on Twitter.

     

  • NICARAGUA: ‘The protests expressed an articulated demand for genuine democracy, based on respect for the popular will’

    As part of our 2018 report on the theme of reimagining democracy, we are interviewing civil society activists, leaders and specialists about their work to promote democratic practices and principles, the challenges they encounter and the victories they score. CIVICUS speaks with Amaru Ruiz about recent protests in Nicaragua, which were severely repressed, with hundreds of citizens killed. Amaru Ruiz is president of Fundación del Río, an environmental organisation that works for the conservation of biodiversity and sustainable development in the southeast region of Nicaragua, and coordinator of the Nicaraguan Network for Democracy and Local Development (Red Local), a civil society coalition that seeks to strengthen civil society organisations (CSOs) to promote inclusive and equitable local development, influence public policy-making, manage knowledge and promote active citizenship. Both organisations are part of the Articulation of Social Movements and Civil Society, which focuses on the struggle for justice, freedom and democracy in Nicaragua.

     

  • NICARAGUA: “El caso de María Esperanza es parte de un proceso creciente de criminalización de la protesta social”

    CIVICUS conversa con Ana Lucía Álvarez, responsable para Nicaragua de la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), acerca del caso de María Esperanza Sánchez, injustamente encarcelada en Nicaragua desde marzo de 2020, y acerca de la campaña en curso para obtener su liberación.

    IM-Defensoras es una red de activistas y organizaciones de El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Nicaragua que busca dar una respuesta integral y regional al aumento de la violencia contra las defensoras de derechos humanos en Mesoamérica. Fundada en 2010, busca fortalecer y vincular a defensoras que participan en distintas organizaciones y movimientos sociales para fortalecer redes de protección y solidaridad entre ellas y aumentar la visibilidad, el reconocimiento y el impacto de su trabajo por los derechos humanos.

    Ana Lucia AlvarezEntrevista

    ¿Desde cuándo está María Esperanza en la cárcel, y por qué?

    María Esperanza fue capturada el 26 de enero de 2020. Ella es una activista que estuvo acompañando durante mucho tiempo a familiares de personas presas políticas, y tengo entendido que inició su activismo y su organización a partir del levantamiento ciudadano de abril del 2018. Ella ya era perseguida por lo que estaba en una casa de seguridad. La policía allanó ilegal y arbitrariamente la vivienda, sin orden de allanamiento, y se la llevó. La acusaron de tráfico de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas en perjuicio de la salud pública. Su caso lo está llevando el abogado Julio Montenegro, dedicado a litigar en casos de criminalización de la protesta y judicialización de activistas y personas defensoras de derechos humanos. 

    ¿Consideras que el caso de María Esperanza es parte de un ataque más amplio contra el espacio cívico en Nicaragua?

    Definitivamente, hay un proceso creciente de criminalización de la protesta social en Nicaragua. El primer auge de esa criminalización se dio luego de la Operación Limpieza, que terminó aproximadamente en agosto de 2018. Fue una operación pseudo militar realizada por fuerzas policiales y parapoliciales, para desmantelar toda organización de resguardo y protección territorial que la población había levantado a través de barricadas en los barrios y tranques en las calles de todo el país. 

    Terminada la Operación Limpieza, comenzó la criminalización de quienes habían participado en la lucha cívica. Más de 800 personas fueron presas políticas, y luego fueron excarceladas en 2019 por decisión unilateral del gobierno mediante la Ley de Amnistía.

    María Esperanza ya era perseguida, hostigada, vigilada y amenazada desde antes de caer presa por su labor de defensa de los derechos humanos. Su detención y su juicio, al igual que el de muchísimas otras personas, estuvieron plagados de irregularidades. Las violaciones del debido proceso son sistemáticas. En Nicaragua el sistema de justicia está totalmente cooptado, colapsado y controlado por la llamada “pareja presidencial”, constituida por el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta, su esposa Rosario Murillo.

    ¿Cómo ha seguido la situación de la sociedad civil desde la ola de protestas de 2018?

    En las protestas de 2018 hubo más de 350 personas asesinadas en un lapso de seis meses. El peso simbólico y emocional que tuvo esa cantidad de muertos en un país que ha vivido guerras civiles, dictaduras y levantamientos armados, ha sido tremendo. En Nicaragua nunca ha habido rendición de cuentas, siempre ha habido políticas de borrón y cuenta nueva, lo cual profundiza las heridas.

    Al sufrimiento de los 350 muertos se suman los de las más de 800 personas que fueron presas por motivos políticos, gran parte de las cuales están excarceladas. Decimos “excarceladas”, y no “libres”, porque tras la excarcelación la persecución política no se termina: el hostigamiento sistemático de las fuerzas policiales y parapoliciales continúa, y se constituye en obstáculo para el disfrute de múltiples derechos, tales como el derecho al trabajo.

    Para estas personas, a los efectos de la crisis económica que atraviesa el país se suman las dificultades que trae consigo la persecución política. Muchas veces no pueden salir de su casa porque hay una patrulla afuera, y cuando salen los siguen, consiguen los nombres de sus empleadores y también comienzan a hostigarlos.

    La persecución se da a nivel barrial. El partido gobernante, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, ha establecido diversas estructuras que utilizan para el control territorial mediante la vigilancia y la represión: los Consejos de Poder Ciudadano, los Gabinetes de la Familia y los Comités de Liderazgo Sandinista. Si eres una persona opositora o defensora de derechos humanos, siempre habrá algún vecino tuyo que está metido en alguna de esas estructuras e informa al régimen y a la policía de lo que haces, y luego comienzas a recibir persecución, hostigamiento, e incluso puede que detenciones arbitrarias.

    El hostigamiento y la hipervigilancia provocan daños psicológicos no solamente en la persona perseguida sino también en su familia. Eso ha repercutido en el aumento de la emigración, que es un fenómeno dual, causado tanto por la persecución política como por la precarización social. Desde 2018 120 mil personas se han ido de Nicaragua, una cantidad enorme para un país de apenas seis millones de habitantes.

    Las elecciones de 2021 exhibieron abiertamente la falta de legitimidad del régimen. ¿Sobre qué bases se sostiene el gobierno?

    En el contexto de las elecciones de 2021 la persecución no hizo más que exacerbarse. Para poder llevar a cabo la farsa electoral de noviembre, el gobierno encarceló a diez precandidatos y precandidatas presidenciales y a mucha gente con un rol central en el proceso electoral y en la conformación de alternativas. Eso mandó un mensaje muy claro, como consecuencia del cual sigue habiendo mucha autocensura.

    Daniel Ortega ha continuado concentrando y consolidando su poder. Actualmente vivimos bajo un régimen que se ha convertido en totalitario, donde todas las libertades están totalmente restringidas. Esta es la única forma en que el gobierno puede sostenerse, porque no tiene ninguna legitimidad. Por eso la represión y el control social continúan aumentando en vez de disminuir. En ausencia de esos niveles de represión y control social, el altísimo nivel de rechazo popular hacia el régimen le haría imposible mantener el control político.

    En consecuencia, cabe esperar que continúen la represión, el control territorial, la represión barrial, la criminalización de la protesta y la disidencia social y el cierre de espacios para la libertad de expresión y para la libertad de prensa.

    Ahora se ha aprobado un combo de leyes que incluye una Ley de Ciberdelitos. Y ya tenemos al primer preso político condenado por esta ley, que no hace otra cosa que criminalizar la libertad de opinión.

    Lo que busca el gobierno con los presos políticos es tener rehenes. Entre las personas detenidas en los últimos tiempos destacan precandidatos presidenciales, empresarios, banqueros, abogados, activistas y personas defensoras de derechos humanos. El gobierno trata de negociar su salida para ganar legitimidad y aprobación internacional.

    Lo cierto es que el gobierno no tiene apoyo internacional. Los únicos líderes extranjeros que asistieron a su toma de posesión fueron el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, el de Venezuela, Nicolás Maduro, y el presidente saliente de Honduras, Juan Orlando Hernández.

    ¿Cómo podría la comunidad internacional apoyar a la sociedad civil nicaragüense en su lucha por la recuperación de la democracia y los derechos humanos?

    Hay que amplificar la denuncia de las violaciones y afinar los mecanismos de rendición de cuentas. La sociedad civil en Nicaragua ha hecho un tremendo esfuerzo no solamente para documentar las violaciones de derechos humanos sino también para identificar autores y responsables. Dado que el sistema de justicia en Nicaragua está colapsado, y que la sociedad civil está haciendo todo lo que está en sus manos, recae sobre la comunidad internacional la gran responsabilidad de impulsar la rendición de cuentas y el castigo a los responsables.

    El régimen de Daniel Ortega ya no es un proyecto político sino un proyecto económico. El control del Estado le permite disponer de redes de corrupción en su provecho. En función de esto la comunidad internacional debería afinar sus mecanismos, revisando el tema de las sanciones económicas, identificando a las empresas que siguen haciendo negocios, no siempre totalmente lícitos, con el régimen de Ortega. Ya que muchos acuerdos de asociación tienen cláusulas democráticas y anticorrupción, es necesario hacerlos operativos. También deben imponerse sanciones personales a los artífices de la corrupción y de la represión.

    ¿Qué tipo de presión debería ejercerse para lograr la liberación de María Esperanza Sánchez?

    María Esperanza fue condenada a diez años de prisión. Todo lo que ha pasado con ella y con el resto de las personas presas políticos es completamente arbitrario; justamente por eso les consideramos presos políticos. Lo que reclamamos es la liberación incondicional y con garantías de todos ellos. 

    Lo que ocurra con ellos dependerá en gran medida de la fuerza con que logren ejercer presión la oposición y la comunidad internacional, de la correlación de fuerzas que se establezca entre el gobierno de Nicaragua y los movimientos de defensa de los derechos humanos.

    Hay que hacer campañas y seguir presionando. Seguir poniendo el dedo en la llaga de todas las arbitrariedades, ilegalidades y violaciones de derechos humanos. Todavía sigue habiendo gente en Europa y en otras partes del mundo que piensa que Daniel es aquel antiguo revolucionario idealista, y no el déspota en que se ha convertido. La mejor forma de desenmascarar a dictadores y violadores de derechos humanos es seguir comunicando la verdad sobre la base de evidencia bien documentada.

    El espacio cívico en Nicaragua es calificado como “cerrado” por elCIVICUS Monitor. Nicaragua está actualmente en nuestralista de vigilancia, que identifica a los países donde se está produciendo un deterioro severo y abrupto de la calidad del espacio cívico.
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  • NICARAGUA: “Estas elecciones fraudulentas fueron para el gobierno un completo fracaso”

    CIVICUS conversa acerca de las recientes elecciones en Nicaragua, caracterizadas por la proscripción de candidaturas, el fraude y la represión, con una defensora de derechos humanos perteneciente a una plataforma nacional de la sociedad civil nicaragüense, que por razones de seguridad solicitó mantener el anonimato.

    Nicaragua elections Nov 2021

    ¿En qué contexto político se desarrollaron las elecciones presidenciales del 7 de noviembre?

    El contexto comenzó a configurar se en el año 2006, con el pacto entre los líderes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, y la fuerza por entonces gobernante, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), con el expresidente Arnoldo Alemán a la cabeza. El objetivo del llamado “pacto Alemán-Ortega” consistía en instaurar un sistema bipartidista dominado por ambos líderes, lo cual no funcionó para ambos: resultó en una completa reestructuración del sistema político, incluidas una reforma de la Constitución y la modificación de las fechas de las elecciones, que le permitió al FSLN – que llevaba varios turnos electorales perdiendo la presidencia - ganar las elecciones de 2006 con el 38% de los votos, para ya no volver a dejar el poder.

    Ya en el poder, el FSLN realizó varias reformas constitucionales y de la ley electoral ordenadas por Daniel Ortega, en contubernio con los poderes legislativo, judicial y electoral, para imponer una constitución a su medida y hacerse reelegir indefinidamente.

    Desde las más recientes reformas electorales, que datan de mayo de 2021, el contexto electoral ya estaba diseñado para que el actual gobierno ganase las elecciones. Esta reforma le entregó al FSLN el control de toda la estructura electoral, le dio a la policía la potestad de autorizar o no los mítines políticos de los opositores y quitó financiamiento a sus candidatos.

    Ya en diciembre de 2020 la Asamblea Nacional había aprobado una ley para neutralizar candidaturas opositoras: bajo el pretexto de rechazar la injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua, inhibió las candidaturas de quienes hubieran participado en las protestas de 2018, catalogadas por el gobierno como un intento de golpe de Estado financiado por potencias extranjeras.

    Todas estas leyes fueron aplicadas por las instituciones del Estado para proscribir a todos los postulantes democráticos que de alguna manera pudieran ser considerados idóneos para derrotar al candidato del FSLN. El resultado fueron unas elecciones sin ninguna competencia real.

    ¿Se hizo algún intento de postergar la elección hasta que estuvieran dadas las condiciones?

    Primero, en el contexto de las protestas de 2018, que fueron fuertemente reprimidas y arrojaron centenares de muertos, varios sectores, incluida la Conferencia Episcopal de Nicaragua, propusieron adelantar las elecciones para resolver la crisis. Algunos también pensaron en la posibilidad de forzar la renuncia del presidente por su responsabilidad en las sistemáticas violaciones de derechos humanos en el marco de las protestas de 2018.

    Pero Ortega se negó a convocar a elecciones anticipadas, y en cambio desafió a los supuestos “golpistas” que protestaban contra él a conseguir el voto del pueblo en las elecciones de 2021. Y entretanto, en vez de proceder a la reforma electoral que se reclamaba desde hace años, se dedicó a preparar el terreno para que nadie pudiera desafiarlo en esas elecciones.

    Con el proceso electoral de 2021 ya en marcha, y en vistas de que no habría ninguna competencia real, hubo actores de la sociedad civil que recomendaron suspender y reprogramar unas elecciones que serían claramente ilegítimas y carentes de credibilidad, pero desde ya que este reclamo no tuvo ningún eco.

    ¿Cómo evalúas los resultados de las elecciones?

    Claramente la abrumadora mayoría de la ciudadanía nicaragüense consideró que estas elecciones eran ilegítimas, puesto que solo aproximadamente el 10% de los votantes habilitados se presentaron a votar. Algunos de los que lo hicieron son partidarios del gobierno, mientras que otros, como los integrantes del ejército y la policía y los trabajadores del Estado, fueron obligados por el temor y por sus circunstancias laborales.

    Estas afirmaciones son respaldadas por los datos de los sondeos de diversos grupos de la sociedad civil dentro y fuera del país, tales como Coordinadora Civil, Mujeres Organizadas y Urnas Abiertas. El día de las elecciones, algunas de estas organizaciones hicieron un sondeo rápido en el terreno, en dos tiempos – en una franja matutina y otra vespertina – y documentaron a través de fotos, videos y testimonios de algunos observadores electorales invitados por el gobierno que la mayoría de la población no salió a votar.

    Desde el punto de vista de la sociedad civil, estas elecciones fueron para el gobierno un completo fracaso, ya que nos da todos los fundamentos para demostrar a nivel internacional que el presidente no cumple con las condiciones mínimas de legitimidad para permanecer en su puesto. No solamente el pueblo no reconoce los resultados de estas elecciones: hay más de 40 países que no los han reconocido. El gobierno llevó a cabo unas elecciones fraudulentas para ganar legitimidad, pero no lo consiguió porque nadie lo reconoce ni a nivel nacional ni a nivel internacional.

    ¿Cuál es el panorama para la sociedad civil nicaragüense tras las elecciones?

    El panorama no ha cambiado. Lo que nos espera es más de lo mismo: más represión, más persecución, más secuestros, más presos políticos, más exiliados. Al mismo tiempo, este gobierno que no responde ni rinde cuentas, es completamente incapaz de resolver ninguno de los problemas que tiene Nicaragua, de modo que también continuarán profundizándose la pobreza, el desempleo y la inseguridad ciudadana.

    En respuesta, no podemos hacer otra cosa que sostener la resistencia y tratar de romper las cadenas del miedo, porque este gobierno ilegítimo domina a través del temor.

    ¿Qué clase de apoyos internacionales necesita la sociedad civil nicaragüense?

    La sociedad civil nicaragüense necesita toda clase de apoyos, desde apoyos para la construcción y el fortalecimiento de alianzas que amplifiquen nuestras voces para dar a conocer la situación política que vive Nicaragua y reclamar acción en los foros internacionales, hasta apoyos financieros y en especie para dotarnos de las herramientas con que hacemos nuestro trabajo, sostener a nuestras organizaciones y proveer de protección a las personas defensoras de derechos humanos que están siendo perseguidas y atacadas.

    El espacio cívico en Nicaragua es calificado como “represivo” por elCIVICUS Monitor. Nicaragua está actualmente en nuestralista de vigilancia, que incluye casos donde se está produciendo un deterioro severo y abrupto de la calidad del espacio cívico.

     

  • Nicaragua: A new investigative mechanism established by the Council is a critical step towards accountability

    Resolution on Nicaragua adopted at the 49th Session of the UN Human Rights Council

     

  • Nicaragua: Carta a los gobiernos solicitando una mayor vigilancia de los derechos humanos

    El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debe garantizar la continuidad y el fortalecimiento del monitoreo de la situación de los derechos humanos en Nicaragua

    Nosotras, las organizaciones de derechos humanos abajo firmantes, pedimos al Consejo de Derechos Humanos (CDH) que durante el 43º periodo de sesiones adopte una resolución por la que renueve y refuerce el mandato de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) para hacer un seguimiento de la situación de los derechos humanos en Nicaragua e informar al respecto, tal como solicitó específicamente la alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos.  Instamos a su delegación a apoyar activamente la adopción de dicha resolución.

    A pesar de los esfuerzos regionales y de la ONU por abordar la crisis, la situación sobre el terreno en Nicaragua sigue siendo crítica. Desde que, a finales de 2018, expulsó al personal de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la OACNUDH, el gobierno se ha negado a permitir que observadores internacionales de derechos humanos accedan al país. La represión ejercida por el gobierno contra las organizaciones de derechos humanos, las organizaciones de mujeres y feministas, los líderes y lideresas comunitarios y los periodistas que documentan abusos desde las protestas de 2018 continúa limitando el espacio de la sociedad civil de forma dramática. El gobierno sigue inmerso en lo que la OACNUDH describe como “la prohibición sistemática de las manifestaciones”, por medios que incluyen el acoso y la intimidación, en noviembre de 2019, contra personas que habían iniciado una huelga de hambre para pedir la liberación de sus familiares.  Según los grupos de derechos humanos locales, 61 personas críticas con el gobierno se encuentran encarceladas arbitrariamente, mientras que la impunidad por crímenes de derecho internacional y violaciones graves de derechos humanos cometidas por la policía y por grupos parapoliciales sigue siendo la norma.

    La presentación continua de informes por parte de la OACNUDH sigue siendo fundamental para garantizar que los graves abusos y violaciones de derechos humanos cometidos durante las protestas de 2018 —que incluyeron asesinato, tortura, violación y otros actos de violencia sexual—, y otros cometidos desde entonces, no quedan impunes. Al mismo tiempo, el monitoreo por parte de la OACNUDH es crucial para frenar posibles violaciones de derechos humanos, incluidas las que se puedan cometer en relación con las elecciones presidenciales de 2021.

    Habida cuenta de las graves violaciones de derechos humanos y la falta de disposición de las autoridades a cooperar y trabajar con los mecanismos regionales e internacionales, la situación sigue cumpliendo los “criterios objetivos para la acción del Consejo” (véase en el anexo nuestra perspectiva general a este respecto) elaborados en una declaración conjunta encabezada por Irlanda en el 32º periodo de sesiones  para ayudar a identificar situaciones que requieren la atención del CDH, y reafirmados por declaraciones conjuntas encabezadas por Países Bajos en el 35º periodo de sesiones, Australia en el 37º periodo de sesiones, Fiyi en el 40º periodo de sesiones, y las Islas Marshall durante la sesión actual del Consejo.

    En este contexto, es fundamental que el CDH adopte una resolución para responder con firmeza a las conclusiones del informe presentado por la alta comisionada en septiembre de 2019 (A/HRC/42/18) y siga su recomendación de que el CDH pida a la OACNUDH que “fortalezca el monitoreo, la documentación, el análisis y los informes públicos sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua”. Confiamos en que su delegación apoyará activamente una iniciativa como ésta.

    Sírvase aceptar, Excelencia, nuestra consideración más distinguida.

    Amnistía Internacional
    Articulación de Movimientos Sociales y OSC de Nicaragua (AMS)
    Asociadas por lo Justo (JASS)
    Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH)
    Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)
    CIVICUS: Alianza Mundial por la Participación Ciudadana
    Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH)
    FAN - Feministas Autoconvocadas de Nicaragua
    Fondo de Acción Urgente de América Latina y el Caribe (FAU-AL)
    Front Line Defenders
    Fundación Popol Na
    Fundación del Río
    Human Rights Watch
    Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos (IM-Defensoras)
    Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos (INDDH)
    Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad)
    Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM)
    Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA)
    Oxfam
    Plataforma Internacional Contra la Impunidad
    Punto Focal de la Campaña 28 de Setiembre por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe
    Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe - Enlace Nacional Nicaragua
    Red Local
    Servicio Internacional para los Derechos Humanos (ISHR)
    Unión de Presas y Presos Políticos Nicaragüenses (UPPN)


    Anexo: Evaluación de la situación en Nicaragua frente a los criterios objetivos para la acción del Consejo de Derechos Humanos

    Durante el 32º periodo de sesiones (CDH32) del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrado en junio de 2016, Irlanda pronunció una declaración en nombre de un grupo interregional de Estados (basándose en una declaración conjunta previa pronunciada por Maldivas) que proponía unos criterios objetivos (o “principios rectores”) para “ayudar [al Consejo de Derechos Humanos] a decidir, de forma objetiva y no selectiva, cuándo debe trabajar de forma útil con un Estado concreto para prevenir, responder o abordar violaciones de derechos humanos y ayudar a reducir una situación preocupante”. La aplicación de estos criterios objetivos se ha reafirmado desde entonces en declaraciones conjuntas interregionales pronunciadas por Países Bajos en el 35º periodo de sesiones del Consejo en nombre de 49 Estados, en una declaración conjunta pronunciada por Australia en nombre de 11 miembros entrantes del Consejo de todos los grupos regionales en el 37º periodo de sesiones y en declaraciones similares presentadas por Fiyi en nombre de 10 miembros entrantes en el 40º periodo de sesiones, y por las Islas Marshall en nombre de nueve miembros entrantes en el 43º período de sesiones.

    El análisis llevado a cabo por nuestras organizaciones, detallado más abajo, muestra que todos los criterios identificados en la declaración conjunta se han cumplido parcial o totalmente en el caso de Nicaragua.

    ¿Llamamiento a la acción por parte del secretario general de la ONU, el Alto Comisionado u otro órgano, organismo o agencia pertinente de la ONU?
    En el informe presentado al Consejo de Derechos Humanos en septiembre de 2019, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos expresó motivos de honda preocupación y pidió explícitamente al CDH que renovara y reforzara el mandato de seguimiento y presentación de informes de su oficina.

    ¿Recomendaciones para la acción por parte de un grupo de procedimientos especiales?
    Desde que comenzó la crisis, los procedimientos especiales han planteado pública y reiteradamente sus motivos de preocupación mediante declaraciones conjuntas y acciones urgentes, entre ellas:

    • Declaración conjunta: Nicaragua: debe poner fin a las represalias contra los periodistas, dicen expertos en derechos humanos, 26 de agosto de 2019.
    • Declaración conjunta: Nicaragua debe poner fin a la represión de los derechos humanos - Expertos de la ONU, 22 de noviembre de 2018.
    • Declaración conjunta: Nicaragua debe poner fin a la “caza de brujas” contra las voces disidentes, dicen expertos de la ONU, 9 de agosto de 2018.
    • Declaración conjunta: Nicaragua: Government must end violence and reinstate political dialogue, say UN, 14 de junio de 2018.
    • Declaración conjunta: Nicaragua: Experts say appalled by Government’s violent response to peaceful protests, 27 April 2018.

    ¿Tiene el Estado en cuestión una INDH de “clase A”? De ser así, ¿ha llamado esa institución la atención de la comunidad internacional hacia una situación emergente y ha pedido que se emprendan acciones?
    La INDH de Nicaragua fue degradada a clase B tras una recomendación del el Subcomité de Acreditación de la Alianza Global de las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (GANHRI), por no estar “preparada para pronunciarse con la contundencia adecuada […] en respuesta a denuncias creíbles de graves violaciones de los derechos humanos”.

    ¿Se ha mostrado el Estado en cuestión dispuesto a reconocer que se enfrenta a desafíos especiales en materia de derechos humanos y ha tomado un conjunto de medidas creíbles, incluidos un calendario y unos parámetros de referencia, para responder a la situación? ¿Está el Estado en cuestión colaborando de manera significativa y constructiva con el Consejo sobre la situación?
    El informe presentado por la OACNUDH al CDH en septiembre de 2019 señalaba la constante negación por parte de las autoridades de la responsabilidad de los graves abusos y violaciones de derechos humanos, y decía que las autoridades “han culpado a los líderes sociales y de la oposición, a los defensores de los derechos humanos y a los manifestantes de lo que llaman la ‘violencia golpista’ y su repercusión negativa en la economía del país”.

    La constante negativa del gobierno aceptar la crisis de derechos humanos o a dialogar y cooperar para abordarla quedó claramente en evidencia cuando las autoridades declararon que las conclusiones y recomendaciones del informe de la OACNUDH tenían como intención continuar una campaña difamatoria contra el gobierno y facilitar “condenas políticas y medidas contra el pueblo nicaragüense”.

    ¿Está el Estado en cuestión cooperando de forma efectiva con los procedimientos especiales del CDH, lo que incluye dar permiso para visitar el país?
    Nicaragua no ha permitido el acceso al país a los procedimientos especiales desde una visita realizada por el relator especial sobre el derecho a la alimentación en 2009. Seis procedimientos especiales han solicitado acceso desde 2016, entre ellos el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria y el relator especial sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica, pero no han podido llevar a cabo visitas. Nicaragua tampoco ha respondido a la gran mayoría de las comunicaciones enviadas por los procedimientos especiales.

    ¿Colabora el Estado en cuestión con la OACNUDH, incluso en el área de la asistencia técnica, y colabora de forma efectiva con los órganos de tratados de derechos humanos de la ONU?
    En agosto de 2018, el equipo de la OACNUDH sobre el terreno fue expulsado de Nicaragua, al día siguiente de publicar un informe sobre los patrones de abusos y violaciones de derechos humanos cometidos en el país. En 2020, a la OACNUDH seguía prohibiéndosele hacer un seguimiento de la situación de los derechos humanos sobre el terreno. Por tanto, la Oficina Regional de la OACNUDH para Centroamérica tuvo que continuar realizando a distancia su seguimiento de la situación de los derechos humanos.

    Nicaragua aún no ha cumplido con su obligación de presentar informes a la mayoría de los órganos de tratados (Comité de Derechos Humanos, 6 años de retraso, Comité contra la Tortura, 5 años, Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, 8 años, Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, 7 años, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 5 años, Comité de los Derechos del Niño, 3 años).

    ¿Algún mecanismo o institución regional pertinente ha identificado que la situación requiere la atención de la comunidad internacional? ¿Está el Estado en cuestión cooperando con las organizaciones regionales pertinentes?
    En 2018, la CIDH, en acuerdo con el gobierno nicaragüense, estableció formalmente dos mecanismos para monitorear e investigar la situación de los derechos humanos: el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI) y el GIEI. En diciembre de 2018, Nicaragua expulsó del país tanto al MESENI como al GIEI, un día antes de la fecha prevista para la publicación del informe del GIEI. Tras su expulsión del país, el GIEI publicó su informe, en el que concluía que los abusos cometidos en el país, que incluían asesinato, detenciones arbitrarias y persecución, constituían crímenes de lesa humanidad. Tras una resolución adoptada en junio de 2019 por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Consejo Permanente nombró, en agosto de 2019, una comisión para abordar la crisis política y social en Nicaragua. En septiembre de 2019, el gobierno negó a la Comisión sobre Nicaragua el acceso al país.  A pesar de la negativa del gobierno nicaragüense a reunirse con la Comisión, ésta pudo emitir su informe, en cumplimiento de su mandato. Tras recibir numerosos testimonios que informaban de acoso e intimidación constantes sufridos por las personas a las que se consideraba contrarias al gobierno, e informaban también de detenciones arbitrarias, trato inhumano y restricciones al ejercicio de los derechos políticos y la libertad de expresión, la Comisión concluyó que “Nicaragua vive una crítica situación en materia de derechos humanos que requiere la urgente atención de la comunidad interamericana e internacional en su conjunto”.

    ¿Está el Estado en cuestión facilitando u obstaculizando el acceso y el trabajo por parte de actores humanitarios, defensores y defensoras de los derechos humanos, y medios de comunicación?
    Nuestras organizaciones han documentado los reiterados actos de censura, ataques y amenazas contra los medios de comunicación, periodistas y defensores y defensoras de los derechos humanos y sus familias por parte de la policía y grupos armados parapoliciales durante las protestas.  El gobierno ha hecho redadas en las oficinas de medios de comunicación independientes, ha presentado cargos penales contra periodistas, ha cancelado la inscripción legal en registro de nueve organizaciones de la sociedad civil, y ha expulsado del país a periodistas extranjeros y a observadores internacionales de derechos humanos.

    Estas preocupaciones han sido expresadas por los mecanismos regionales e internacionales. El 26 de agosto de 2019, un grupo de procedimientos especiales emitió una declaración en la que pedía a Nicaragua que cesara las represalias contra periodistas, como seguimiento de una declaración anterior emitida en noviembre de 2018 en la que instaba “al gobierno de Nicaragua que ponga fin de inmediato a la represión y las represalias contra quienes se muestran en contra de las acciones del Gobierno y cooperan con la ONU, incluidos los defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas y manifestantes pacíficos”. En noviembre de 2019, en una declaración de prensa, la OACNUDH pidió al gobierno que pusiera fin “a la represión persistente de la disidencia y al actual patrón de detenciones arbitrarias, y se abstenga de criminalizar y atacar a los defensores y defensoras de los derechos humanos, los opositores políticos y otras voces disidentes”.

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha expresado su preocupación por la “nueva etapa de la represión en Nicaragua tendiente a silenciar, intimidar y criminalizar a las voces opositoras al Gobierno, a los organismos de derechos humanos y a los medios de comunicación independientes en el país”. En diciembre de 2019, la CIDH dictó medidas cautelares en favor de 17 defensoras de los derechos humanos que habían sufrido acoso, intimidación, amenazas de muerte y ataques en este contexto. La Corte Interamericana de Derechos Humanos también ha tenido que dictar medidas provisionales para proteger a miembros de dos ONG locales, a causa de los graves riesgos para sus vidas y su integridad física.